miércoles, 29 de diciembre de 2010

Carmesí

 (Del ár. hisp. qarmazí, del color del quermes).


1. adj. Se dice del color de grana dado por el insecto quermes. U. t. c. s.
2. adj. De este color.
3. m. Polvo de color de la grana quermes.
4. m. Tela de seda roja.

Real Academia Española

El quermes es un insecto parásito de las encinas del cual se extraía el color rojo utilizado en los tapices europeos durante los siglos XV y XVI.
Los persas en sus apreciadas alfombras también usaban este animal para obtener el rojo carmesí...
Aún en nuestros días, el bicho en cuestión se usa en cosmética… ¡sí, sí!: en las barras de labios "rojo pasión"… y es que en el fondo nunca sabrás lo que estás besando…
El quermes en su segunda acepción es un medicamento en polvo de color rojo, que estuvo muy de moda allá por el siglo XVIII. Su descubrimiento se debe al químico Johann Rudolf Glauber. Se usaba habitualmente para curar enfermedades del aparato respiratorio, como por ejemplo la neumonía catarral.
Qué curioso su orígen.

La papusa de los labios carmesí,
Maltrato a la pasión del corazón,
Y girando entre tangos yo la vi
Alejarse en los brazos de otro amor.

martes, 28 de diciembre de 2010

Rocambolesco

(Por alus. a Rocambole, personaje creado por P.-A. Ponson du Terrail, novelista francés, 1829-1871).


1. adj. Dicho de una circunstancia o de un hecho, generalmente en serie con otros: Extraordinario, exagerado o inverosímil.

Real Academia Española

La palabra Rocambolesco deriva de Rocambole, criatura literaria de enorme fama, diseñada por el vizconde Pierre-Alexis Ponson du Terrail (1829-1871). Fue en 1854 cuando el aristócrata dio a conocer el primer volumen de la serie protagonizada por el muy temible personaje: La herencia misteriosa.
Una última secuela, fiel a los vaivenes aventureros de la saga, salió de imprenta en 1870.La importancia de las novelas de Rocambole yace en que representa la transición entre la novela gótica y el héroe moderno de ficción.
Como inciso, no está de más recordar que, sin auxilio del editor ni ayudantes en la sombra, Ponson du Terrail llegó a redactar cinco novelas a un tiempo, con tal celeridad que sus obras completas suman 200.000 páginas.
Las más afortunadas, sin duda, pertenecen a los volúmenes de la serie de Rocambole, aún admirada por una legión de lectores que disfrutan con sus tramas vibrantes, llenas de episodios donde la introversión y el reposo del espíritu desempeñan un menguadísimo papel.
Más bien al contrario: Rocambole es una garantía de violentas pasiones, desenfreno y emoción.

Sinónimos de rocambolesco: exagerado, inverosímil, increíble, extraordinario, desproporcionado, exorbitante, desmedido, desmesurado, leonino, abusivo, irreal, ficticio, fabuloso.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Nadería

Ilustración de Erika Kuhn
(De nada y -ería2).

1. f. tontería (‖ cosa de poca entidad o importancia).

Real Academia Española

He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.

Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida

no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.

Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.

Jorge Luis Borges

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Parvedad

Ilustración de Olga Bakhchevan
(Del lat. parvĭtas, -ātis).

1. f. Pequeñez, poquedad, cortedad o tenuidad.

2. f. Corta porción de alimento que se toma por la mañana en los días de ayuno.

Real Academia Española

Esta es una palabra que me suena musical en los labios, al igual que tenuidad, que merecería una entrada en el Arca.
Respecto a su primera acepción, que es clara, preferí rescatar una pequeñez, una parvedad, según llama su autora a la serie de breves versos.

A diario,
el canal de la memoria se desborda,
media hora antes de olvidarte.

Trini Reina
De "Auroras de la voz"

En cuanto a su segunda acepción, el ayuno por razones espirituales y religiosas ha sido parte de las tradiciones humanas desde la prehistoria. Se menciona en la Biblia, en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento, en el Mahabhárata, en el Upanishad y en el Corán.
Dependiendo de la tradición, la práctica del ayuno puede prohibir cualquier deseo sexual,así como el abstenerse de comer ciertos alimentos.
Cuando se toma un pequeño desayuno en uno de los días, se le llama a este parvo o parvedad.

martes, 21 de diciembre de 2010

Hápax

Maravillosa foto de libro antiguo
(Del adv. gr. ἅπαξ).


1. m. En lexicografía o en crítica textual, voz registrada una sola vez en una lengua, en un autor o en un texto.

Real Academia Española

 Qué interesante...a veces nos parece que las palabras "están ahí", vienen con el mundo, como las estrellas y la luna. Luego las sometemos a todo tipo de influencias y se van metamorfoseando, o van muriendo, como las estrellas también. Pero las hacemos sin comienzo.
Hoy veremos el origen de palabras que nunca pudieron crecer. 
Hápax o hápax eirémenon [proviene del griego: άπάξ (adv. m.) “una sola vez” y τό λεγόμενον, part. pres. pasivo de λέγειν “decir”).: “lo que se dice”, “lo dicho”] es la expresión que se utiliza para designar una palabra que ha aparecido registrada solamente una vez en un idioma dado. También se puede entender como un vocablo del que sólo se tiene un ejemplo en una época dada, en un autor o en la totalidad de una obra.
Entre algunos otros ejemplos de carácter anecdótico, incidental o curioso, están los de "Honorificabilitudinitatibus", de Shakespeare; "Nortelrye", palabra empleada por Chaucer (c. 1343-1400) con el significado de “educación”; la expresión “Ptyx”, utilizada por Mallarmé en Plusieurs sonnets, 1868, que en palabras del propio autor en una carta a Lefébvre, de 3 de mayo, es el resultado de una búsqueda fónica impuesta por una necesidad de rima forzosa; término, por tanto, creado por la magia de la rima, carente de significado referencial en el lexicón ni en el diccionario, pero abierto a algún tipo de connotación dependiente de su contexto específico y relacionado con Ptah, dios egipcio “alfarero divino” y al sentido de “mágico o sagrado”, al amparo de su raíz griega ligada a otras palabras como Fênix (Fénix), ônix (ónice), Stix (Estigia). No menos significativo, en el marco contextual de la Biblia, es el término hebreo "Golem" (golmi /

domingo, 19 de diciembre de 2010

Fiasco

Ilustración de Erika Kuhn
(Del it. fiasco).

1. m. Fracaso, decepción. Sus amores terminaron en completo fiasco.

Real Academia Española

Fiasco es una palabra italiana que significa frasco y a la que, sin embargo, se le ha dado en el idioma español una connotación enteramente distinta, pues en cualquier diccionario o enciclopedia aparece vinculada con el mal éxito en una empresa o con un fracaso. La raíz de este vocablo se encuentra en la industria botellera.

Sabido es que las botellas se confeccionan en principio mediante el soplo del vidrio con unos largos tubos. El aire infla la masa del vidrio hasta que adquiere el tamaño deseado y luego se moldea.

Los principiantes en el oficio casi siempre soplan mal y, antes de lograr hacer una botella, no consiguen sino pequeñas burbujas con las que sólo se obtienen diminutas botellitas. Es decir, que en vez de botellas, logran sólo hacer frascos.

He ahí la procedencia del refrán “sufrir un fiasco“.

Fuente: Periodico Express

Sea como fuere, la palabra de hoy camina de la mano de la decepción.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Fetén

Ilustración de Tran Nguyen
1. adj. Bueno, estupendo, excelente. Conocí a una chica fetén.
2. adj. coloq. Sincero, auténtico, verdadero, evidente.
3. f. coloq. La verdad. LA fetén.
4. adv. m. coloq. Muy bien. Todo funciona fetén.

Real Academia Española

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Clueco / Clocar / Cloquear

Ilustración de Debi Hubbs
(De clocar).

1. adj. Se dice de la gallina y de otras aves cuando se echan sobre los huevos para empollarlos. U. t. c. s.
2. adj. coloq. Dicho de una persona: Muy débil y casi impedida por la vejez.

Clocar, también cloquear
(De la onomat. cloc).

1. intr. Dicho de la gallina clueca: Hacer cloc cloc.

Real Academia Española

Fideos finos

Voy a contarles lo que había
entonces en Ramos Mejía.

Había olor a tía,
veredas de ladrillo con pastito
y, tras la celosía,
un viejo organillero con monito.

Y había por los caminos
muchísimos fideos finos.

Había un cielo entero
por donde navegaban las hamacas
y leche que el lechero
traía, no en botella sino en vaca.

Había lluvia en tinas
y patios con ranitas adivinas,
y una gallina clueca
mirándonos con ojos de muñeca.

Había a cada rato
un gato navegando en un zapato,
y había en la cocina
una mamá jugando con harina.

María Elena Walsh
Ramos Mejía = pueblo natal de María Elena Walsh

martes, 14 de diciembre de 2010

Encono / Enconar

Ilustración de Benjamín Lacombe
(De enconar).

1. m. Animadversión, rencor arraigado en el ánimo.
2. m. Col. Llaga con supuración.

Enconar
(Del lat. inquināre, manchar, contaminar).

1. tr. Inflamar, empeorar una llaga o parte lastimada del cuerpo. U. m. c. prnl.
2. tr. Irritar, exasperar el ánimo contra alguien. U. t. c. prnl.
3. tr. Cargar la conciencia con alguna mala acción. U. m. c. prnl.
4. tr. coloq. Ven. infectar (‖ transmitir gérmenes).
5. prnl. Obtener interés o lucro indebido en el caudal, hacienda o negocio que se maneja.

Real Academia Española

¿Que quiere el viento de encono
que baja por el barranco
y violenta las ventanas
mientras te visto de abrazos?
Derribarnos, arrastrarnos.
Derribadas, arrastradas,
las dos sangres se alejaron.
¿Que sigue queriendo el viento
cada vez más enconado?
Separarnos.

Miguel Hernandez

lunes, 13 de diciembre de 2010

Epónimo

Ilustración de Bruce Macpherson
(Del gr. ἐπώνυμος).


1. adj. Se dice del nombre de una persona o de un lugar que designa un pueblo, una época, una enfermedad, una unidad, etc. U. t. c. s.

Real Academia Española

Un epónimo es un nombre derivado del de una persona y que designa a un pueblo, lugar, concepto u objeto de cualquier clase. Es una palabra que deriva del griego y significa, literalmente, "sobre el nombre". La eponimia es una costumbre ya presente en épocas arcaicas, en que no era infrecuente llamar a un período por el gobernante que ocupase el cargo. Hablamos así, por ejemplo, del siglo de Pericles, del talón de Aquiles, del estrecho de Magallanes, lesbiana por epónimo de Lesbos, una isla griega, por referencia a los poemas de Safo, poetisa natural de Lesbos, los cuales hablaron de sentimientos entre mujeres.
Atención: un epónimo se distingue de un topónimo, que se denomina un nombre derivado de un lugar o región, como la mandarina, una fruta de Tánger, Marruecos.  
Empiezo a buscar epónimos y aparecen por todos lados...por la geografía, por las enfermedades, por las ciencias, las invenciones, los descubrimientos, los honores, la comida... 

Alejandro Magno es el héroe epónimo de la ciudad de Alejandría, Atenea es la diosa griega que dio nombre a Atenas. Y más,
Rudolf Diesel - ingeniero alemán - motor diésel, petróleo diésel.
John Down - médico británico - síndrome de Down
Charles Lynch - juez estadounidense - linchamiento ( qué curioso ! )
Ferdinand von Zeppelin - inventor alemán – zepelín o dirigible.
Aquiles - guerrero mitológico griego - tendón de Aquiles, talón de Aquiles.
Alois Alzheimer – médico alemán - enfermedad de Alzheimer.
Leonhard Fuchs - botánico alemán - color fucsia.
Charles Cunnigham Boycott - irlandés - boicot y boicotear.
John Montagu, Conde de Sandwich - político inglés - sándwich o emparedado.
Louis Guillotin - médico francés - la guillotina.
Adolfe Sax - músico belga - inventor del saxo o saxofón.
André-Marie Ampère - físico francés - la ley de Ampère.
Emperadores Julio César y Augusto, meses de julio y agosto.

Y hasta la milanesa napolitana parece que es epónimo de José Napoli, pizzero argentino de la década de 1930 que la popularizó !.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Hégira

Ilustración de Mohamed-Abdelnaby
(Del fr. hégire, y este del ár. clás. hiǧrah).

1. f. Era de los musulmanes, que se cuenta desde el año 622, en que huyó Mahoma de la Meca a Medina, y que se compone de años lunares de 354 días, intercalando 11 de 355 en cada período de 30.

Real Academia Española

La hégira indica el traslado o migración de Mahoma (·) y la primera comunidad de musulmanes de La Meca a Medina, ocurrida en el año 622 de la era cristiana, ambas poblaciones situadas en la actual Arabia Saudí. Dicho evento marca en el mundo islámico el año primero, es decir, con este hecho histórico comienza el calendario islámico: en consecuencia, el 622 d. C. se convirtió en el 1 AH (anno hegirae, ‘año de la Hégira’) en el calendario musulmán.
El término, por extensión, se aplica a cualquier emigración semejante.
Como la palabra hégira proviene del verbo árabe "hachara", que significa: "abandonar, dejar", se emplea tanto para referirse a un lugar como a un estado de conciencia, el estado de mortandad, etc.

(·)Su nombre completo en lengua árabe es Abu l-Qasim Muhammad ibn ‘Abd Allāh al-Hashimi al-Qurashi del que, castellanizando su nombre coloquial Muhammad (مُحَمِّد), se obtiene Mahoma.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Sonsonete

1. m. Sonido que resulta de los golpes pequeños y repetidos que se dan en una parte, imitando un son de música.

2. m. Ruido generalmente poco intenso, pero continuado, y por lo común desapacible.

3. m. Tonillo o modo especial en la risa o palabras, que denota desprecio o ironía.

Real Academia Española

Sonido del soneto es sonsonete
del dos, el seis y el diez la dicadura
repico con los pies su partitura
y con los dedos cuento en el retrete.

Aqui empieza el segundo soniquete
conviene recitarlo con premura
para que coja aliento y donosura
la octava sensación de repiquete.

Parece que tercetos aporreo,
seguro que tu empiezas con la mano
llegados al redoble del más feo.

Ya ves que el doce acude muy
temprano,
te está llegando en andas el trofeo
del arte de sonar como un campano.


miércoles, 8 de diciembre de 2010

Remilgada

Ilustración de Danny McBride
(Del part. de remilgarse).

1. adj. Que afecta excesiva pulidez, compostura, delicadeza y gracia en porte, gestos y acciones

remilgarse.

1. prnl. Dicho comúnmente de una mujer: Repulirse y hacer ademanes y gestos afectados con el rostro.

Real Academia Española

Remilgada o remilgado se emplea para referirse a una persona que se esconde tras unos modales excesivamente correctos, acompañados de una exactitud quisquillosa; sus maneras son buenas, aunque falsas en naturalidad y sencillez, lo que le confiere un toque altivo. Se ha aplicado este término más a las mujeres, y se lo escucha menos a la hora de hablar de hombres. Y por alguna similitud fonética, digo remilgada y pienso en "nariz parada" casi irremediablemente.

martes, 7 de diciembre de 2010

Anodino

Ilustración de Michael Parkes
(del lat. anody̆nus, y este del gr. ἀνώδυνος, sin dolor).

1. adj. Insignificante, ineficaz, insustancial.

2. adj. Med. p. us. Dicho de un medicamento o de una sustancia: Que calma el dolor. U. t. c. s. m.

Real Academia Española

Unos versos anodinos...
POR EL SABOR DE UNA FRUTA

A veces un tenue sabor que nos retorna
ayer fue el hecho simple
de estar mordiendo una manzana.
Me devolvió al momento
en que escribías el poema de tu casa.
Me apretaste los hombros
me miraste hasta el alma
y mientras me mordías despacito
murmurando algo de algunos ángeles caídos
tu boca tenía el mismo sabor de la manzana.

Fue lindo recordarte en una fruta
en la tarde dorada.

Stella Berduc

lunes, 6 de diciembre de 2010

Rimbombante

Ilustración de Norman Rockwell
(Del ant. part. act. de rimbombar).

1. adj. Que rimbomba.
2. adj. Ostentoso, llamativo.

rimbombar.

(Del it. rimbombare).
1. intr. Retumbar, resonar, sonar mucho o hacer eco.

Real Academia Española

Y como no se me ocurren versos rimbombantes, Antonio Machado nos muestra la belleza de lo simple, en este hermoso poema XXXVIII de Soledades. En él trata el inexorable paso del tiempo, en medio de la naturaleza con su ritmo inmutable de muerte y resurrección, después de un breve instante de florecimiento, nosotros y los que nos rodean ya no estaremos.

Abril florecía
Frente a mi ventana.

I.-

Entre los jazmines
y las rosas blancas
de un balcón florido,
vi las dos hermanas.
La menor cosía,
la mayor hilaba…
Entre los jazmines
y las rosas blancas,
la más pequeñita,
risueña y rosada
–su aguja en el aire–,
miró a mi ventana.
La mayor seguía,
silenciosa y pálida,
el huso en su rueca
que el lino enroscaba.
Abril florecía
frente a mi ventana.

II.-

Una clara tarde
la mayor lloraba,
entre los jazmines
y las rosas blancas,
y ante el blanco lino
que su rueca hilaba.
— ¿Qué tienes —le dije—
silenciosa pálida?
Señaló el vestido
que empezó la hermana.
En la negra túnica
la aguja brillaba;
sobre el velo blanco,
el dedal de plata.
Señaló a la tarde
de abril que soñaba,
mientras que se oía
tañer de campanas.
Y en la clara tarde
me enseñó sus lágrimas…

III.-

Fue otro abril alegre
y otra tarde plácida.
El balcón florido
solitario estaba…
Ni la pequeñita
risueña y rosada,
ni la hermana triste,
silenciosa y pálida,
ni la negra túnica,
ni la toca blanca…
Tan sólo en el huso
el lino giraba
por mano invisible,
y en la oscura sala
la luna del limpio
espejo brillaba…
Entre los jazmines
y las rosas blancas
del balcón florido,
me miré en la clara
luna del espejo
que lejos soñaba…
Abril florecía
frente a mi ventana.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Acicalado

Ilustración de Andrey Remmev
(Del part. de acicalar).

1. adj. Extremadamente pulcro.
2. m. Acción de acicalar.

acicalar.

(Del ár. hisp. *ṣiqál o siqál, y este del ár. clás. ṣiqāl, instrumento para pulir o bruñir).

1. tr. Limpiar, alisar, bruñir, principalmente las armas blancas.
2. tr. Dar en una pared el último pulimento.
3. tr. Pulir, adornar, aderezar a alguien, poniéndole afeites, peinándolo, etc. U. m. c. prnl.
4. tr. Afinar, aguzar el espíritu o las potencias.

Real Academia Española

Todos conocemos la palabra en la acepción de "pulcro". Un hombre acicalado está de punta en blanco, huele a baño y perfume agradable, calza zapatos bruñidos y su ropa parece siempre recién a estrenar. Sin embargo buscando referencias, encuentro la palabra aplicada a un concepto social: el acicalado social.
Y a qué se referirá este concepto de la sociología ?
Pues parece ser que el acicalado es instintivo en los animales, y hace a su supervivencia. A medida que evolucionamos en animales gregarios, el acicalamiento social es una actividad en la que un individuo limpia, desparasita o cuida de cualquier otra forma el cuerpo o la apariencia de otro individuo de su grupo. Es una de las principales actividades sociales y sirve para forjar relaciones, reforzar la estructura social y estrechar los lazos familiares y de pareja. También es utilizado como un medio de reconciliación que sirve para resolver conflictos en algunas especies.

Con esta desviación del comportamiento de acicalado normal se consigue un doble objetivo, además de conseguir la higiene y mejorar de la salud de los individuos y del grupo, permite aumentar la confianza entre individuos y reforzar los lazos sociales de los que se limpian mutuamente.

No deberíamos recobrar estas prácticas ?

viernes, 26 de noviembre de 2010

Báculo

Ilustración de Gabriel Cortina
(Del lat. bacŭlum).

1. m. Palo o cayado que llevan en la mano para sostenerse quienes están débiles o viejos.
2. m. Alivio, arrimo y consuelo.
3. m. Zool. Hueso pequeño y alargado que los machos de algunos mamíferos tienen dentro del pene.

~ pastoral.

1. m. báculo que usan los obispos cristianos como pastores espirituales del pueblo creyente.

Real Academia Española

...Después de las tormentas, cuando todo se ha quedado devastado, cuando las antiguas creencias se han convertido en angustiosos y raquíticos báculos que quebrándose, dejan de sostener debilidades, cuando ya no hay nada donde apoyarse, puede emerger, puede nacer algo nuevo. Y nacerá, con la fuerza que explotan las semillas en cada primavera, un nuevo estado, algo nunca visto, una nueva faceta del ser...
Por Gustavo G. Diex

jueves, 25 de noviembre de 2010

Anacoreta

Temptation of Saint Anthony / Salvador Dalí
(Del lat. mediev. anachorēta, y este del gr. cristiano ἀναχωρητής).

1. com. Persona que vive en lugar solitario, entregada enteramente a la contemplación y a la penitencia.

Real Academia Española

La palabra anacoreta procede del griego, y significa "alejado, el que se retira".
El anacoreta es una persona que vive en un lugar solitario, retirado del trato con el resto de la sociedad y entregado con totalidad a la vida contemplativa.
Para los griegos, el exilio, el apartar a alguien de su polis, era el mayor de los castigos. Sin embargo, los cristianos lo convirtieron en una virtud, y si bien lo de la penitencia nos recuerda el ostracismo griego, la contemplación nos remite directamente a los hindúes, al ermitaño o asceta que medita en las cuevas.
En efecto, el origen de los anacoretas se remonta a la India y al antiguo pueblo de Israel. Ya en tiempos cristianos, y debido a las persecuciones durante los siglos II y III,miles de personas fervientes creyentes, abandonaron sus familias y pertenencias, así como todo lo que se relacionaba con su vida mundana, refugiándose en los desiertos de la Tebaida (Egipto). Poco a poco los anacoretas se fueron reuniendo y formaron cenobios en los que se hacía la vida en común, siendo esto el origen de las órdenes monásticas.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Garbo / Garboso / Desgarbado

Retrato del Conde de Fernán Núñez / Óleo de Goya
(Del it. garbo).
1. m. Gallardía, gentileza, buen aire y disposición de cuerpo.
2. m. Gracia y perfección que se da a algo.
3. m. Bizarría, desinterés y generosidad.

garboso, sa.
1. adj. Airoso, gallardo y bien dispuesto.
2. adj. Magnánimo, dadivoso.

desgarbado, da.
1. adj. Falto de garbo.

Real Academia Española

Garboso es donoso, gallardo, galán,elegante, apuesto, brioso, distinguido.

En la imagen uno de los retratos más efectistas y espectaculares de los pintados por Goya. Muy amante del lujo, demostró siempre gran inclinación por la pompa y el boato cortesanos. Su gran habilidad diplomática le granjeó la simpatía y el favor de Fernando VII, que lo convirtió en duque del mismo título, siendo el último conde y el primer duque de Fernán Núñez.

El carácter alegre, simpático y jacarandoso del noble, lo capta Goya pintando uno de sus retratos más logrados, haciendo destacar la elegancia, el estilo y el porte garboso del conde, imprimiéndole también toda la gracia y picardía de un personaje popular.
Toda la figura rezuma gracia, salero y simpatía en la arrogante actitud del caballero, en su prestancia y noble porte. La figura, que se recorta ante nosotros con arrogancia, va envuelta en una capa que le confiere un aire garboso y español, lleno de altivez.

martes, 23 de noviembre de 2010

Catatónico / Catatonia

1. adj. Psicol. Perteneciente o relativo a la catatonia.

catatonia

(Del al. Katatonie, y este del gr. κατάτονος, descendente).

1. f. Psicol. Síndrome esquizofrénico, con rigidez muscular y estupor mental, algunas veces acompañado de una gran excitación.

Real Academia Española

domingo, 21 de noviembre de 2010

Alberca

 
(Del ár. hisp. albírka, y este del ár. clás. birkah).

1. f. Depósito artificial de agua, con muros de fábrica, para el riego.
2. f. poza (‖ balsa para empozar el cáñamo).
3. f. Méx. Piscina deportiva.

en ~.

1. loc. adj. Dicho de un edificio: Que, por no estar terminado o por haberse caído, solo tiene las paredes y carece de techo.

Real Academia Española

En el mundo andalusí, los jardines tuvieron una función mucho más amplia que la meramente estética. 
El jardín-huerto fue receptáculo de plantas aromáticas, árboles frutales y productos hortícolas. Al placer de la vista y el olfato se unió el deseo de un aprovechamiento agrícola, que puso en marcha una sabia distribución del agua y toda una ciencia de aclimatación de especies botánicas nuevas. Los andalusíes habían heredado estos saberes de sus antepasados del mundo oriental islámico y, en parte, de sus predecesores romanos.
Apenas quedan referencias de cómo pudo ser aquel jardín-huerto. El geópono almeriense Ibn Luyun (s. XIV), fue el autor de una célebre obra llamada Kitab al-filaha (‘Libro de Agricultura’), que escribió en verso con el fin de que pudiera memorizarse fácilmente. En ella ha dejado unos apuntes de la morfología de este jardín. Según describía, los macizos de plantas, generalmente aromáticas, estaban situados junto a la alberca. Un poco más lejos se emplazaban los macizos florales y los árboles de hoja perenne. Ya rodeando el predio, una cerca de viñas, higueras y otros árboles semejantes marcaba las lindes, mientras que los paseos se cubrían con parras, a modo de pérgolas. Uno de estos paseos delimitaría el jardín de flores y plantas aromáticas, mientras que a cierta distancia de las viñas se situaría la tierra de labor. Los grandes frutales se plantaban en la parte Norte para proteger el jardín del viento. Seguir leyendo

sábado, 20 de noviembre de 2010

Piscina

Ilustración de Bruce Mcpherson
(Del lat. piscīna).

1. f. Estanque destinado al baño, a la natación o a otros ejercicios y deportes acuáticos.
2. f. Estanque que se suele hacer en los jardines para tener peces.
3. f. Lugar en que se echan y sumen algunas materias sacramentales, como el agua del bautismo, las cenizas de los lienzos que han servido para los óleos, etc.

Real Academia Española

Piscina: del latín piscis (pez) de donde se derivan otros vocablos como pesca, piscifactoría, pisciforme, y el signo zodiacal de Piscis. En la Roma de los césares y en los monasterios medievales la piscina era el lugar para tener o criar peces, aunque también se solía nadar en ella. Lo interesante de la palabra es que también se utilizó para referirse al probatikós griego, o lugar donde lavar al ganado antes de sacrificarlo (!). Esta última acepción también llegó al español, al punto de que en textos antiguos es frecuente encontrar la expresión "piscina probática" como, por ejemplo, en la Gran Conquista de Ultramar (siglo XIII):
"... están defuera venia agua por caños so tierra et cata en dos pesqueras muy grandes que estan cerca del templo: et la una ay esta aun et dizenle probatica piscina en que solian lauar las carnes delos ganados que querian sacrificar et por esso dixeron a aquella pesquera probatica".

¿No resulta un poco perturbador y acertado ver nuestras atestadas albercas y públicas piletas veraniegas como piscinas probáticas en las que apaciguar al ganado y prepararlo para el sacrificio del trabajo y la escuela llegado septiembre ( para el hemisferio norte ) y marzo ( para el hemisferio sur )?

viernes, 19 de noviembre de 2010

Arrullar

Danae / Óleo de Gustav Klimt
(De la onomat. ru, según el modelo de aullar y maullar).

1. tr. Dicho de un palomo o de un tórtolo: Atraer con arrullos a la hembra, o esta a aquel.
2. tr. Adormecer al niño con arrullos.
3. tr. Dicho de un sonido o de un ruido: adormecer.
4. tr. coloq. Dicho de los enamorados: Decir palabras dulces y halagüeñas. U. t. c. prnl.

Real Academia Española

Arrullo de tu manos, tierno arrullo, arrullo que arropa el alma, arrullo del viento en la montaña, arrullo de tu voz clara, arrullo en la distancia, arrullo de Dios.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Pablo Neruda
Poema 15 de «Veinte poemas de amor y una canción desesperada», 1924

jueves, 18 de noviembre de 2010

Yunque

(Del lat. incus, -ūdis).

1. m. Prisma de hierro acerado, de sección cuadrada, a veces con punta en uno de los lados, encajado en un tajo de madera fuerte, y a propósito para trabajar en él a martillo los metales. Era u. t. c. f.
2. m. Persona firme y paciente en las adversidades.
3. m. Persona muy asidua y perseverante en el trabajo.
4. m. Anat. Uno de los tres huesecillos que hay en la parte media del oído de los mamíferos, situado entre el martillo y el estribo.

estar alguien al ~.

1. loc. verb. Estar tolerando o sufriendo la molestia impertinente de otra persona, los golpes y acaecimientos de la fortuna, o cualquier otro trabajo.

Real Academia Española

Hoy recuperamos la palabra yunque, pero en realidad amanecí recuperando a Federico García Lorca, a través de una sentida poesía de Antonio Machado. Porque la palabra yunque, la palabra fragua, la palabra gitano, la palabra luna me vienen de la mano de Federico García Lorca.

EL CRIMEN FUE EN GRANADA: A FEDERICO GARCÍA LORCA
          
1. El crimen
  Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.
         
2. El poeta y la muerte
  Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»
           
3.Se le vio caminar...
                      Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Apoteósico / Apoteótico

Óleo Apoteosis de Santiago el Mayor / Carracci
1. adj. Perteneciente o relativo a la apoteosis.
2. adj. deslumbrante. Tuvo una despedida apoteósica.

Apoteosis

(Del lat. apotheōsis, y este del gr. ἀποθέωσις, deificación).

1. f. Ensalzamiento de una persona con grandes honores o alabanzas.
2. f. Escena espectacular con que concluyen algunas funciones teatrales, normalmente de géneros ligeros.
3. f. Manifestación de gran entusiasmo en algún momento de una celebración o acto colectivo.
4. f. En el mundo clásico, concesión de la dignidad de dioses a los héroes.

Real Academia Española

La apoteosis se refiere a elevar a alguna persona a la divinidad, es decir, endiosar o deificar a alguna persona por alguna circunstancia excepcional. En el mundo antiguo esta circunstancia era, por lo general, considerada para los héroes.
Por extensión, se habla de apoteosis cuando se ensalza exageradamente a alguien con alabanzas y honores.

En el teatro la apoteosis corresponde a la culminación de alguna escena de manera espectacular.

martes, 16 de noviembre de 2010

Cabriola

Ilustración de Anne Soline
(Del it. capriola).

1. f. Brinco que dan quienes danzan, cruzando varias veces los pies en el aire.
2. f. voltereta (‖ en el aire).
3. f. Salto que da el caballo, soltando un par de coces mientras se mantiene en el aire.

Real Academia Española

Cabriola es una palabra que deriva del italiano capriola, que es el movimiento del capriolo , nombre que se da a cualquier venado o corzo. A su vez derivan del diminutivo del latin capreola, que es cabrito y también gacela, siendo diminutivo de capra (cabra). Es así como llamamos cabriola a los brincos que dan los que danzan por semejanza a los ágiles saltos de las cabras y gacelas.
Nos detendremos en la cabriola que realiza el caballo, y los invito a disfrutar de un adiestramiento en el cual el caballo dibuja verdaderas danzas en cámara lenta.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Andrajo

Ilustración de Carol Heyer
(Del ár. hisp. ḥaṭráč, necio, pelagatos, evolución del ár. clás. {ht} o {dr}, parlotear).

1. m. Prenda de vestir vieja, rota o sucia.
2. m. Pedazo o jirón de tela roto, viejo o sucio.
3. m. despect. Persona o cosa muy despreciable.

Real Academia Española

Algunos sinónimos son jirón, pingajo, pingo, argamandel, colgajo, harapo, trapajo, trapo, zarria, guiñapo, piltrafa, arambel.
Ver andrajoso.

A veces soy tan lejos, lejos de todo ésto.
A nada me acomodo, en nada me recuesto:
Las palmas, los coquíes son sonido, paisaje...
Yo siempre estoy ausente, yo siempre estoy de viaje.
En vano es que mi alma se incendie con afanes
y se prenda a los ojos potentes flamboyanes,
ni que por los caminos se me fugue el anhelo...
para topar de pronto la montaña y el cielo.
...Y el andrajo de pajas del pobre caserío,
y el andrajo de gente y el escuálido río,
y los pueblos cuadrados con la iglesia en el centro
y el cementerio junto: Estanques muertos dentro
del perenne bullir y saltar de las olas,
perenne ante mi alma impaciente y a solas.
Por doquiera que voy, por doquiera que vaya,
en el vaho soporoso de mestizo y quincalla...
La misma semimuerta vida del pueblo atado
por el mar implacable, de costado a costado...
...(Y el hombre de la esquina, ojitorvo y moreno,
que no mira a mis ojos y que mira a mi seno,
que masculla entre dientes una frase lasciva
cuando paso a su lado desdeñosa y altiva...)

¡Y a veces soy tan de ellos y ellos tan míos!
¡Las palmas, los coquíes, el monte, los bohíos...!
¡El escuálido río, que es como mis hazañas,
cintajo de rumores encerrado en montañas!
¡Y mi amor en tinieblas sollozando escondido,
como un triste y oculto coquí despavorido!
¡Y el mar, perenne mar, que me exalta y me abate,
que es como el corazón, en un late que late
perdido en el vacío, y oído, tan oído,
que ya no sé qué lleva ni sé lo que ha traído...!
...(Y el hombre de la esquina, ojitorvo y moreno...
¡Ah qué sienes viriles exaltará mi seno,
que no torne cenizas la llamarada esquiva
que enciendiera mi cuerpo su mirada lasciva...! 

Poema Angustia, de Clara Lair
Mercedes Negrón Muñoz, Colombia 1895/ 1973

domingo, 14 de noviembre de 2010

Retozar

Ilustración de Dani Torrent
(Del lat. *retunsāre, de retu[n]sum, retundĕre, dar metidos o golpes).

1. intr. Saltar y brincar alegremente.
2. intr. Dicho de una persona o de un animal: Travesear con otros.
3. intr. Dicho de personas de distinto sexo: Travesear con desenvoltura. U. t. c. tr.
4. intr. Dicho de una pasión: Moverse, excitarse impetuosamente en lo interior.
5. intr. Méx. Hacer ejercicios ecuestres.

Real Academia Española

Si alguno creía que retozar significaba "estar echado sin hacer nada", estaba equivocado. Esta palabra está asociada a la actividad ( brincar, saltar alegremente ), al juego ( travesear con otros, personas o animales ) y también a los juegos amorosos que mueven en su interior pasiones.
Sus sinónimos son: brincar, cabriolar, correr, corretear, jugar, juguetear, saltar, triscar, jaranear, alborotar.
En el tesoro de la Lengua castellana o española escrito por Sebastián de Covarrubias Orozco, leemos:
Moverse descompuestamente con alegría y contento, por hacer fiesta y lisonjear a otra persona, como lo hace el perrico cuando viene de fuera su señora o su dueño.Retozar con el verde las bestias y holgando se ponen lozanas; lo mismo suelen hacer los que están bien mantenidos y contentos.
Retozar la risa en el cuerpo, querer reir y disimularlo.
Retozar las mozas es pellizcarlas o tocarlas ligeramente con la mano.
En cuanto a su etimología, atento que propiamente se dijo del perro, viene de RE y TUS TUS, o tuso tuso, que son las palabras con que halagamos el perro y él se regocija. Hay un proverbio que dice: A perro viejo nunca tus tus. Y así de retusar, dijimos retosar y retozar.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Harapo / Arpar

Ilustración de mEy!
(De [h]arpar, quizá infl. por trapo).

1. m. andrajo (‖ pedazo o jirón de tela).
2. m. Líquido ya sin fuerza, o aguardiente de poquísimos grados, que sale por la piquera del alambique cuando va a terminar la destilación del vino.

andar, o estar, alguien hecho un ~.

1. locs. verbs. coloqs. Llevar muy roto el vestido.

arpar
(Del ant. harpar o farpar, y este del fr. ant. harper, agarrar).

1. tr. Arañar o rasgar con las uñas.
2. tr. Hacer tiras o pedazos algo.

Real Academia Española

HARAPOS

A veces me pregunto
¿qué fue de mi?
y salgo a buscarme en
mil imágenes de viento

Y hay octubres
en que tropiezo (en silencio)
con retazos de lo que fui,
retazos como harapos
descolgados en el tiempo

Y recojo esos jirones
uno a uno
y los aliso…
Y los doblo suavemente.
Como a una capa del
Príncipe que quise ser
y que aún espero
en una esquina…
Vanamente….

¿Qué fue de mí?
¿Este hombre que soy?
¿O el que aún sueño?
Y así pasan algunos días y
mil noches

Pero siempre me despierto
en un suspiro:
“Igual renazco…”

"Un verso menor de un poeta menor sur del mundo"

martes, 9 de noviembre de 2010

Aquelarre

Victor Sanjinez / Perú

(Del vasco aquelarre, prado del macho cabrío).

1. m. Junta o reunión nocturna de brujos y brujas, con la supuesta intervención del demonio ordinariamente en figura de macho cabrío, para la práctica de las artes de esta superstición.

Real Academia Española

Amo el desvarío de tus manos y las montañas de sueño que me tocan: alas para borrar mi aquelarre de mundos que no entiendo.
Delia Quiñonez

Un aquelarre (del euskera akelarre, "aker" = macho cabrío; "larre" = campo) es el lugar donde las brujas (sorgiñas en euskera) celebran sus reuniones y sus rituales. Aunque la palabra aquelarre viene del euskera se ha asimilado en castellano y por extensión se refiere a cualquier reunión de brujas y brujos.
En este tipo de celebraciones se solía venerar un macho cabrío negro al que se le ha asociado con el culto a Satán. Uno de los aquelarres más conocidos es el que se celebraba en la cueva de Zugarramurdi (Navarra) y de aquí es de donde le viene al ritual el nombre, del lugar donde se celebraba. 
Aquelarre es el nombre del campo que está delante de la mencionada cueva.
Desde un punto de vista antropológico, los aquelarres son reminicencias de ritos paganos que se celebraban de forma clandestina al no estar admitidos por las autoridades religiosas de la época.

Las diferentes vías de administración de sustancias alucinógenas no eran muy conocidas y su administración cuando una cantidad letal estaba muy cercana a la dosis de uso hacían muy peligroso administrarlas por vía oral. Es por ello, que dichas sustancias se aplicaban siempre en forma de ungüento por vía vaginal o rectal, lo que podría haber dado origen a algunas leyendas sobre el carácter sexual de las reuniones de brujas. La colocación se realizaba mediante "pinceles", lo que explicaría la simbolización de la bruja con un palo entre las piernas, o bien "la escoba". Por otro lado, muchos sapos son venenosos por contacto y su piel también es alucinógena. Es por ello que los sapos también forman parte de la imaginería vinculada al mundo de la brujería
Es comprensible, aunque de ninguna manera aceptable, que en épocas tan remotas como la Edad Media (caracterizada por el oscurantismo que impedía la difusión del conocimiento) la ignorancia diera paso al temor, a señalar como malo todo aquello para lo que el ser humano no encontraba explicación y, por ende, a la persecución y ejecución de todos aquellos sospechosos de actividades ilícitas o “endemoniadas.” Sin embargo, por increíble y triste que pueda parecernos, aún hoy en día (en la llamada “era de la información” y “sociedad del conocimiento”) es posible encontrar muchos casos reprobables donde se acusa y castiga la brujería.

En este post hablaremos de los casos más sobresalientes de persecución y quema de brujas que se han dado tanto en el siglo XX, los del siglo XXI, así como los casos de los últimos días: seguir leyendo...

lunes, 8 de noviembre de 2010

Galimatías

Ilustración de Marta Ramos
(Del fr. galimatias, discurso o escrito embrollado, y este del gr. κατὰ Ματθαῖον, según Mateo, por la manera en que este evangelista describe la genealogía que figura al comienzo de su Evangelio).


1. m. coloq. Lenguaje oscuro por la impropiedad de la frase o por la confusión de las ideas.
2. m. coloq. Confusión, desorden, lío.

Real Academia Española

Llamamos galimatías a un discurso o un texto, que por su deficiente estructura, es difícil de comprender. Los políticos suelen brindar excelentes ejemplos de este concepto. Aparte del español, la palabra existe con la misma forma y con el mismo significado por lo menos en el inglés y en el francés.
El origen de esta curiosa palabra, ha sido un verdadero enigma para los etimólogos a través de los años. Esto ha dado ocasión para que surjan explicaciones con todo el sabor de las etimologías populares. Una de ellas es la siguiente:

Antiguamente, en Francia, los abogados hacían sus alegatos en latín. Hubo el caso de un tipo llamado Matías quien peleaba la propiedad de un gallo. El abogado que intervino repitió tantas veces gallus Mathías, (el gallo de Matías) e hizo un discurso tan enredado, que acabó por acuñar la palabra galimatías, con el significado de: “discurso embrollado e inentendible”.

Es probable que esta historia haya tenido origen en unos antiguos versos jocosos, citados por José Ma. Iribarren El porqué de los dichos, que rezan así:

En cierto lugar que callo,
para que de él no te rías,
tuvo pleito un tal Matías,
sobre propiedad de un gallo.

Tanto el pleito dio que hablar,
y tanto tiempo duró,
que cuando a su fin llegó,
nadie apuntó lo ocurrido:

si aquel gallo discutido,
causa de litigio fiero,
estaba en el gallinero,
o si estaba ya comido.

Y creciendo las porfías,
que dieron lugar al fallo,
pasando y pasando días,
de Matías y del gallo,
se formó galimatías.

Buscando en fuentes más serias, Joan Coromines dice que la palabra llegó al castellano del francés y propone que podría proceder de José de Arimatea, el personaje del Nuevo Testamento. Por falso corte, Josephus ab Arimathea se habría convertido en Josephus a Barimathea, lo que habría dado pie a crear un país imaginario llamado Barimatía, al que se atribuirían las jerigonzas incomprensibles y de ahí se derivaría galimatías. Esta versión fue la que tomó el prestigiado diccionario de Maria Moliner.
El diccionario de la Real Academia Española (DRAE), donde por cierto galimatías aparece por primera vez en la edición de 1843, se inclinó, en las ediciones entre 1956 y 1984, por la hipótesis de que la palabra tenía origen en la jerga estudiantil. El latín gallus (gallo), habría designado a los estudiantes que participaban en las discusiones académicas, de donde con la terminación griega mathía (ciencia), se formó gallimathia. No obstante, en las ediciones 1989 y 1992 del DRAE, ya no apareció ninguna propuesta de etimología.
Seguir leyendo...

domingo, 7 de noviembre de 2010

Páramo

Oleo de Claude Monet
(Del lat. parămus, voz de or. prerromano).

1. m. Terreno yermo, raso y desabrigado.
2. m. Lugar sumamente frío y desamparado.
3. m. Col. y Ec. llovizna.

Real Academia Española

Los páramos son espacios de nieblas, lloviznas y arremolineantes nubes adheridas a las rocas y al viento. Lugares encubiertos, sombríos, ignotos, donde los horizontes se multiplican y la totalidad se hace patente. El páramo reúne en torno suyo las energías de la vida y el hombre las ha vinculado siempre a sus dioses, a esas fuerzas que no acaba de entender o dominar (Josan, 1982).

sábado, 6 de noviembre de 2010

Ungir

(Del lat. ungĕre).

1. tr. Aplicar a algo aceite u otra materia pingüe, extendiéndola superficialmente.

2. tr. Signar con óleo sagrado a alguien, para denotar el carácter de su dignidad, o para la recepción de un sacramento.

3. tr. Hond. Elegir a alguien para un puesto o para un cargo.

Real Academia Española


Nos habita el paraíso
ungido de fragancias;
tatuamos en la piel
arcángeles inermes
y dejamos así
-balsa y fuego-
las próximas estrellas de quietud
en la memoria.

de Nos habita el paraíso / Delia Quiñonez

viernes, 5 de noviembre de 2010

Esperpento

Ilustración de Maitena
(De or. inc.).

1. m. Hecho grotesco o desatinado.
2. m. Género literario creado por Ramón del Valle-Inclán, escritor español de la generación del 98, en el que se deforma la realidad, recargando sus rasgos grotescos, sometiendo a una elaboración muy personal el lenguaje coloquial y desgarrado.
3. m. coloq. Persona o cosa notable por su fealdad, desaliño o mala traza.

Real Academia Española

Antes de que la palabra se vinculara al género literario creado por Ramón del Valle-Inclán, se trataba de una palabra ya utilizada en el habla coloquial que significaba algo deformado, feo y risible a la vez, con lo que se acercaba mucho al significado de la palabra “grotesco”.
Luego incorpora todos los significados propios del valleinclanismo, en tanto género trágico que incorpora elementos grotescos y absurdos en el que está subrayado lo absurdo en vez de lo trágico. Provoca así unos “efectos extraños que mueven al espectador a la risa, al horror y a la perplejidad, siendo así que frecuentemente la risa sirve para aminorar el horror y la perplejidad”.
Valle-Inclán nos presenta una mezcla de elementos a la que no estamos acostumbrados; combina lo horroroso con lo cómico, habla sobre la muerte y cosas serias en un tono ligero, con lo que nos desconcierta y no sabemos si meditar sobre las cosas que nos presenta o reírse.
Esta técnica de acercarse a las cosas serias y trágicas con la ayuda del humor y bromas para poder profundizar en ellas proviene del presupuesto que el hombre no está dispuesto a aceptar las cosas desagradables tal como son. El humor y lo absurdo hace a uno capaz incluso reírse de sí mismo y de sus propias miserias. Seguir leyendo...

jueves, 4 de noviembre de 2010

Tugurio

Óleo de Vincent Van Gogh
(Del lat. tugurĭum).

1. m. Choza o casilla de pastores.
2. m. Habitación, vivienda o establecimiento pequeño y mezquino.

Real Academia Española

Antro, cuchitril, covacha, sucucho, buhardilla, cuartucho y pocilga. 
Tugurio de poetas, tugurio de triste, tugurio de amantes, tugurio de copas, tugurio de sueños perdidos, tugurio de ilusiones vanas, tugurio de bohemia,

Mientras escuchaba a Frankie cantando aquella melódica canción, recordaba esos momentos vividos, bailando al compás, juntas sus manos, sus cuerpos parecían flotar entre la neblina de aquel tugurio del puerto. Los ojos de los demás clientes se dirigieron, de pronto, en las lágrimas que ella comenzó a derramar. Su corazón se quedó secó y su mirada se hizo hielo. Y allí la dejó. Él había encontrado otros mares en los que navegar.
Amelia Prieto

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