(Del prov. gergons).
1. f. Lenguaje especial de algunos gremios.
2. f. Lenguaje de mal gusto, complicado y difícil de entender.
3. f. coloq. p. us. Acción extraña y ridícula.
andar en ~s.
1. loc. verb. coloq. Andar en rodeos o tergiversaciones maliciosas.
Real Academia Española
En jerigonza "escondido" se dice especonpodipidopo y en geringoso se dice epescopondipidopo. Otro ejemplo del geringoso la palabra dedos se dice depedopos. Éstas son variantes lúdicas del habla
Además del entretenimiento, también puede usarse como un modo de codificar el mensaje (criptolalia) de forma que otras personas cercanas a los hablantes no acostumbrados a esta forma de hablar no consigan entender lo que los hablantes dicen.
Jerigonza
El jerigonza puede ser utilizado en cualquier país o ámbito geográfico donde se hable la lengua española.
Después de cada sílaba se agrega el sonido "p" y se repite la vocal. "mate" genera "mapatepe". Es lo mismo que el Geringoso.
Geringoso
Después de cada vocal se agrega el sonido "p" y se repite la vocal. "Gabriel" genera "Gapabripiepel".
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domingo, 17 de febrero de 2013
Jerigonzo / Jerigoncio / Jeringozo
Publicado por
Celestacha
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17:04
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con G,
con J,
De origen provenzal,
los juegos del lenguaje
lunes, 11 de junio de 2012
Jumento
(Del lat. iumentum).
1. m. Pollino, asno, burro.
Había olvidado que así se denomiba al burro. Y para ilustrar esta palabra tan ajena ya a nuestros decires, les traigo una fábula de entre tantas maravillosas de D. Felix María de Samaniego.
1. m. Pollino, asno, burro.
Real Academia Española
Había olvidado que así se denomiba al burro. Y para ilustrar esta palabra tan ajena ya a nuestros decires, les traigo una fábula de entre tantas maravillosas de D. Felix María de Samaniego.
EL ASNO Y EL COCHINO
Envidiando la suerte del Cochino,
un Asno maldecía su destino.
«Yo, decía, trabajo y como paja;
él come harina, berza, y no trabaja:
a mí me dan de palos cada día;
a él le rascan y halagan a porfía.»
Así se lamentaba de su suerte;
pero luego que advierte
que a la pocilga alguna gente avanza
en guisa de matanza,
armada de cuchillo y de caldera,
y que con maña fiera
dan al gordo Cochino fin sangriento,
dijo entre sí el jumento:
Si en esto para el ocio y los regalos,
al trabajo me atengo y a los palos.
lunes, 8 de agosto de 2011
Jaculatorio
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| Ilustración de Morgan Weistling |
(Del lat. iaculatorĭus, relativo al lanzamiento).
1. adj. Breve y fervoroso.
2. f. Oración breve y fervorosa.
□ V.
oración jaculatoria
Real Academia Española
Podrá parecer curioso que esta palabra tenga el origen en "lanzar, arrojar", o "pequeña flecha". Es así porque cuando se rezaban oraciones jaculatorias antiguamente, se miraba al cielo y se hacían gestos con las manos como lanzando algo invisible hacia arriba.
Las jaculatorias son oraciones breves, son pues, pequeñas
flechas de amor que se lanzan a Dios.
Iaculatorius es un cultismo que proviene del verbo iacere, tirar; es interesante notar que el verbo "eyacular" tiene ese mismo origen.
Algunos ejemplos de jaculatorias:
Crea en mí,
¡oh Dios!, un corazón puro.
Dios mío, gracias
por lo que me dais y por lo que me quitáis; hágase
vuestra voluntad.
Mi Dios, mi único
bien. Tu eres todo para mi; sea yo todo para ti.
Porque Tú eres,
oh Dios, mi fortaleza.
sábado, 23 de julio de 2011
Jocundo
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| Ilustración de Gaby |
1. adj. Plácido, alegre, agradable. Momento jocundo. Conversación jocunda.
Real Academia Española
Esta palabra nos llega de la mano de Alexandra ( Montevideo, Uruguay ) que nos cuenta:
"Era adolecente y estábamos por empezar una clase en el liceo. El salón era un desastre, todo el mundo gritando a voz en cuello; entra la profesora y muy enojada grita ¡ Que este jocundo aquellarre !!!
Se hizo el silencio, pero inmediatamente largamos la carcajada, nadie sabía que significaban esas dos palabras. han pasado muchos años de esto pero no se me olvida más..."
Rastreando la etimología de esta palabra, descubro que también puede ser empeada como nombre; por ejemplo, San Jocundo fue un mártir africano del siglo III.
Jocundo es una de las variantes más comunes de Jucundo. Iucundus es la contracción de iuuicundus, que significa ‘el que da placer’, ‘el que resulta agradable’. Esta etimología es el origen también del término ‘ayuda’.
Para ejemplificar su uso:
" A perturbación ciclónica en el seno ambiental, rostro jocundo. (A mal tiempo, buena cara) " / refrán en versión culta.
domingo, 17 de julio de 2011
Jarcha
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| Óleo de Frederick Arthur Bridgman |
(Del ár. jarŷa, salida).
1. f. Canción tradicional, muchas veces en romance, con que cerraban las moaxajas los poetas andalusíes árabes o hebreos.
Real Academia Española
La jarcha (en árabe, خرجة jarŷa, "salida" o "final") es una palabra árabe que significa salida o finida. Las jarchas son unas pequeñas cancioncillas romances -los más antiguos vestigios de la lírica popular europea- análogas a nuestros antiguos "villancicos" (en su sentido antiguo) o a nuestras actuales coplas y cantares.
Es una composición lírica popular de la Hispania musulmana, que constituía la parte final de la moaxaja, de la que existen ejemplos desde el siglo X-XI. Parece ser que las moaxajas se construían tomando por base esas cancioncillas romances o sea estribando en ellas. Las jarchas están compuestas en dialecto hispanoárabe coloquial, o en la lengua romance que utilizaban los andalusíes, impropiamente llamada mozárabe. Fueron escritas por poetas cultos árabes y judíos que tomaban como modelo la lírica románica tradicional. Pudieron recogerlas del folclore popular, o bien adaptarlas a sus necesidades métricas (pues debían integrarse en la moaxaja) o bien componerlas de nueva creación, a partir de moldes tradicionales. Su importancia radica en que son el documento más antiguo que se conoce de poesía en lengua romance.
Sobre escasos y muy oscuros precedentes -porque ¿qué cosa humana habrá que no los tenga?- el descubrimiento de las Jarchas, que ha sido uno de los más sensacionales del nuestro siglo en el campo de la Filología, empezó el año 1948, con el artículo de un joven hebreo nacionalizado inglés, S.M. Stern, titulado Les vers finaux en espagnol dans les muwassahs hispanohebraïques.
En las jarchas mozárabes de amor,
generalmente, la voz del autor o de la autora es la de una muchacha que
les habla de sus experiencias amorosas a sus hermanas o a su madre. Se
cree probable que la mayoría de estos textos hayan sido escritos por
hombres, aunque la temática y el contenido de los textos requería su
redacción en la primera persona de la voz femenina. Sus rasgos más
destacados son: la abundancia de exclamaciones, interrogaciones y
repeticiones, el uso de un léxico sencillo y de muchos diminutivos, la
construcción en versos de arte menor. Se considera que las jarchas, las
cantigas de amigo galaico-portuguesas y los villancicos castellano son
ramas de una misma tradición popular, que también tiene ramificaciones
fuera de la Península: la lírica tradicional. La importancia de las
jarchas radica en que ayudan a aclarar los orígenes de la literatura
española, ya que prueban que en la península ibérica también existía
poesía lírica antigua. Hasta el descubrimiento de Stern, la épica era
considerada la raíz de la literatura española.
Los árabes que entraron en España trajeron consigo por lo menos algún eco de la poesía árabe de Oriente, una de las grandes moles literarias de la Edad Media (la poesía en sí misma vino más tarde).
Los árabes que entraron en España trajeron consigo por lo menos algún eco de la poesía árabe de Oriente, una de las grandes moles literarias de la Edad Media (la poesía en sí misma vino más tarde).
Esa poesía tiene tres características : 1ª. es monorrima, por muy extensa que sea la casida (su poema específico), con la rima en el 2ª hemistiquio, de unos versos largos (media: de 24 a 28 sílabas por verso); 2ª. es uniforme, es decir, no dividida en estrofas, y 3ª. tiene una enorme carga racial árabe, ya que nació y floreció antes del Islam.
Jarcha en mozárabe
¡Tanto amare, tanto amare,
habib, tant amare!
Enfermeron olios nidios,
e dolen tan male.
Traducción al castellano:
¡Tanto amar, tanto amar,
amado, tanto amar!
Enfermaron [mis] ojos brillantes
y duelen tanto.
Jarcha
Vayse meu corachón de mib.
Ya Rab, ¿si me tornarád?
¡Tan mal meu doler li-l-habib!
Enfermo yed, ¿cuánd sanarád?
Traducción al castellano:
Mi corazón se va de mi.
Oh Dios, ¿acaso volverá a mí?
¡Tan fuerte mi dolor por el amado!
Enfermo está, ¿cuando sanará?
jueves, 23 de junio de 2011
Jarifa
1. adj. Rozagante, vistoso, bien compuesto o adornado.
Real Academia Española
Precioso vocablo con la típica sonoridad árabe. Prácticamente en extinción, encontrarán muchas referencias de esta palabra en la región de Andalucía, ya que Jarifa es la dama en un romance anónimo andaluz del S. XVI , llamado "El abencerraje y la bella Jarifa".
Escrito entre 1550 y 1560, es una conmovedora novela de amor, un canto a la convivencia entre la cultura musulmana y cristiana, una exquisita miniatura, obra maestra de la Literatura Española de los Siglos de Oro.
Debido a su extensión, no es posible compartirlo en esta oportunidad, pero buscando y rebuscando en internet, encuentro este poema de un amante sevillano, que me inundó de palabras derivadas del árabe, llegadas de aquella época que marcó tanto a la cultura hispana.
AMOR ETERNO
Me moriré en un rincón
del ajimez de mi casa,
recordando con tristeza
el almíbar de tu cara,
con aromas almizcleños
cual jarifa acicalada,
más bella que una azucena
rodeada de albahacas.
Me moriré lentamente
añorando tus miradas,
las que en tiempos ya pasados
me esclavizaron el alma,
cuando lanzaban destellos
de tu carita alhajada
por los más bellos caireles
de corales y alboradas.
Me moriré con la pena
de recordar la almohada
donde de noche, a mi lado,
tu cabello se enredaba
negro como el azabache,
mientras tranquila soñabas,
descansando entre mis brazos,
con estrellas nacaradas.
Y cuando ya me haya ido
allí donde van las almas,
te aguardaré hasta que llegues
en la mismita antesala,
pues para mí no habrá cielo,
jardín, edén ni nirvana,
mientras tú no estés conmigo
eternamente abrazada.
© Antonio Pardal Rivas
jueves, 7 de abril de 2011
Jamacuco / Zamacuco
1. m. coloq. Indisposición pasajera.
zamacuco
(Quizá del ár. clás. ṣamakūk, necio malicioso).
1. m. y f. coloq. Persona tonta, torpe y abrutada.
2. m. y f. coloq. Persona que, callándose o simulando torpeza, hace su voluntad o lo que le conviene.
3. m. coloq. Embriaguez o borrachera.
Real Academia Española
...Y sin embargo, «jamacuco» no sólo es uno de los andalucismos más divertidos, sino un palabro la mar de polisémico. Así, «jamacuco» puede ser un telele, una cogorza, un infarto, un cólico, un golpe o una cumbre borrachosa. Por lo tanto, identificada la dolencia y sus síntomas, veamos si es endémica o si nos llegó por contagio.
Al parecer, los negros esclavos de Cuba, Colombia, México y Perú llamaban «zambiricucos» a los zambos y mulatos libertos que en sus excesos alcohólicos traslucían un origen rústico y más que probablemente selvático (Alberto Tauro: Diccionario Enciclopédico del Perú, 1967).
Más tarde la palabra «zambiricuco» dio origen al vocablo «zamacuco», que según el portorriqueño Alfredo Neves es voz caribeña y -como tal- la registra en su Diccionario de Americanismos (1973), añadiendo la acepción de «hipócrita».
Y como una palabra que sirve para definir a borrachos, catetos y mentirosos es muy socorrida, los zamacucos cruzaron el charco y sentaron cabeza en España.
En el imprescindible Diccionario de Autoridades (1737) leemos: «Zamacuco.s.m.
El hombre tonto, torpe y abestiado. Es voz vulgar. Lat. Stupidus Stolidus. Mentis Inops. ║
Se toma también por la embriaguez, o borrachera. Lat. Ebrietas, atis». Y ya que «zamacuco» no fue recogida por Covarrubias en su Tesoro de la Lengua Castellana (1611),la tesis del origen americano adquiere verosimilitud, aunque tampoco se reconozca su filiación en el diccionario de la RAE...
No descarto una relación etimológica entre el samkūk árabe y el «zamacuco» afroamericano -puesto que los moros fueron traficantes de esclavos y la lengua es muy promiscua-, pero es evidente que todos los sentidos de la voz «zamacuco» reconocidos por la RAE, circulaban por Hispanoamérica desde el siglo XVII, a los que agrego un concepto taurino («toro grande y basto de trapío») y dos más procedentes de México: el síncope o mareo que le sobreviene al borracho, y el porrazo que cobra el susodicho al estrellarse contra el suelo. Es decir, que primero te da el zamacuco y luego te pegas un zamacuco...
Fragmento extraído de "Jamacuco ethymologicarum" de Fernando Iwasaki
Para leer el texto completo hacer click aquí.
martes, 6 de julio de 2010
Jalde
El romanticismo de Claude Monet
Video creado por Celestacha
Video creado por Celestacha
(Del fr. ant. jalne, y este del lat. galbĭnus, de color verde claro).
1. adj. Amarillo subido.
Real Academia Española
Jalde es un amarillo encendido, intenso, mientras que la palabra amarillo designa un tono más pálido. Esta palabra es un adjetivo poco usado que tiene por sinónimos las palabras gualdo, ocre, pajizo, dorado, rubio y leonado.
Rastreando su orígen y luego de leer mucha información de sitios dedicados a pintores en relación a pigmentos que se obtenían muy lejos en el tiempo y nos llegan desde el Medio Oriente, hallo una página que hace un breve resumen para introducirnos en el tema: Hurgapalabra.
Vale la pena citarlo textualmente.
El yellow inglés (geolu en inglés antiguo) es etimológicamente hablando el mismo giallo del toscano italiano, jaune del francés (que antiguamente era jalne), gelb del alemán, želvas del lituano, y un largo etcétera de derivados de la raíz proto-indoeuropea *GHEL- que pueden rastrearse por toda Europa y más allá, en el polaco, ruso, sánscrito, avesta, etc.
Lo curioso de esta raíz *GHEL- y de sus descendientes - es que en ella se confunden las nociones de amarillo y verde. Tanto el latín galbus, galbinus como el griego khloros (del que proviene nuestro cloro) estaban por “amarillo verdoso”. Hay quien opina que la confusión entre verde y amarillo puede deberse al hecho de que estos nombres de colores se habrían aplicado principalmente a la vegetación, que oscila durante el año entre ambos tonos.
Pero si *GHEL- =”amarillo” triunfó en tantos idiomas, ¿cómo es posible que no haya cruzado los Pirineos? ¿Hay acaso algún rastro de esta palabra en español?
Pues bien, ¡sí lo hay!, aunque se trata de un descendiente que ha caído hoy en algo muy parecido al olvido. Me refiero a la palabra jalde.
Así que ¡ya ven! Tenemos, después de todo, a nuestro jalde, pariente cercano de yellow. El término es de rancia prosapia ibérica. Ya Alfonso el Sabio escribía en su General Estoria, hacia 1270:
E aquellas mugieres que afeitavan a Josep pusiéronle una redeziella sobre los cabellos labrada con aljófar e con piedras preciosas, e vistiéronle paños de seda jalde labrados con oro e con plata a señales de ruedas vermejas por sus logares otrossí con oro.
El término jalde se usó especialmente para describir sedas y pañuelos, y también como nombre de un mineral muy tóxico, el sulfuro de arsénico, más conocido como oropimente, que fue uno de los pocos colorantes de tono amarillo anaranjado usados históricamente por los pintores hasta que en el siglo XIX se descubrió el Amarillo de Cadmio.
No podemos afirmar que el término esté muerto. El CORDE me enseña que Azorín lo emplea un par de ocasiones, y Antonio Machado dice en Otras canciones a Guiomar:
Abre el rosal de la carroña horriblesu olvido en flor, y extraña mariposa,jalde y carmín, de vuelo imprevisible,salir se ve del fondo de una fosa.
Sería bueno revivir un poco a jalde, ¿no? Sobre todo lanzo esta sugerencia a los poetas, que pueden sacar provecho del encanto que tienen las palabras no ajadas por la cotidianidad.
lunes, 12 de abril de 2010
Jácara
Ilustración de Popugaeva Olga y Dmitri Nepomnyashchii
(Quizá de jácaro).
1. f. Romance alegre en que por lo regular se contaban hechos de la vida airada.
2. f. Cierta música para cantar o bailar.
3. f. Especie de danza, formada al tañido o son propio de la jácara.
4. f. Junta de gente alegre que de noche anda alborotando y cantando por las calles.
5. f. coloq. Molestia o enfado.
6. f. coloq. Mentira o patraña.
7. f. coloq. Cuento, historia, razonamiento. Antonio echó ya su jácara.
(De jaque2).
a lo ~.
1. loc. adv. Con afectación, valentía o bizarría en el modo o traje.
Real Academia Española
jueves, 14 de enero de 2010
Jalear / Jaleo
![]() |
| Ilustración de Julia Valeeva |
1. tr. Animar con palmadas, ademanes y expresiones a los que bailan, cantan, etc. U. t. c. prnl.
2. tr. Llamar a los perros a voces para animarlos a seguir la caza.
Jaleo
1. m. Acción y efecto de jalear.
2. m. Cierto baile popular andaluz.
3. m. Tonada y coplas de este baile.
4. m. coloq. Diversión bulliciosa.
5. m. coloq. Alboroto, tumulto, pendencia.
6. m. coloq. Confusión, desorden.
7. m. And. Ojeo de la caza.
Real Academia Española
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