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domingo, 17 de abril de 2011

Yeyo

Ilustración de Johann Heinrich Füssli
1. m. coloq. Ven. desmayo (‖ desfallecimiento).

Real Academia Española


En Venezuela, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, se usa como sinónimo de  Mareo Desmayo Patatus.

"A Maria le dio un yeyo bajando del autobús"

Pero cuidado, porque en España se habla de "gramos de yeyo", refiriéndose a una droga.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Yunque

(Del lat. incus, -ūdis).

1. m. Prisma de hierro acerado, de sección cuadrada, a veces con punta en uno de los lados, encajado en un tajo de madera fuerte, y a propósito para trabajar en él a martillo los metales. Era u. t. c. f.
2. m. Persona firme y paciente en las adversidades.
3. m. Persona muy asidua y perseverante en el trabajo.
4. m. Anat. Uno de los tres huesecillos que hay en la parte media del oído de los mamíferos, situado entre el martillo y el estribo.

estar alguien al ~.

1. loc. verb. Estar tolerando o sufriendo la molestia impertinente de otra persona, los golpes y acaecimientos de la fortuna, o cualquier otro trabajo.

Real Academia Española

Hoy recuperamos la palabra yunque, pero en realidad amanecí recuperando a Federico García Lorca, a través de una sentida poesía de Antonio Machado. Porque la palabra yunque, la palabra fragua, la palabra gitano, la palabra luna me vienen de la mano de Federico García Lorca.

EL CRIMEN FUE EN GRANADA: A FEDERICO GARCÍA LORCA
          
1. El crimen
  Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.
         
2. El poeta y la muerte
  Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»
           
3.Se le vio caminar...
                      Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

martes, 22 de junio de 2010

Yacija

Pintura de Diana Rodriguez

(Del lat. *iacilĭa, pl. n. de *iacīle, de iacēre, yacer).


1. f. Lecho o cama pobre.
2. f. Cosa en que se está acostado.
3. f. sepultura (‖ hoyo para enterrar un cadáver).
4. f. sepultura (‖ lugar en que está enterrado un cadáver).

ser alguien de mala ~.

1. loc. verb. Ser de mal dormir.
2. loc. verb. Ser de condición inquieta.
3. loc. verb. Ser vagabundo y de malas mañas.

Real Academia Española

Yacija
tiene un origen incierto, quizá prerromano, pero lo cierto es que la procedencia de esta palabra es bastante compleja y vinculada a la locución Yacer.

En los lugares nórdicos, el hombre antiguo abría zanjas en el suelo, que luego rellenaba con cenizas todavía calientes, con lo que se procuraba calor. Allí dormía: era su cama, con una piel sobre el cuerpo. Y los pueblos germánicos se echaban sobre una especie de yacija improvisada dentro de una caja que llenaban de musgo seco, de hojas o de heno.
Cama es una palabra prerromana, seguramente de origen celta, que en una primera etapa designaba precisamente "una yacija, un lecho en el suelo". San Isidoro fue el único que utilizó la palabra cama en sus escritos en latín (camis).
De seguro, la idea original, el concepto prehistórico de la cama, consistió en algo muy sencillo y elemental: amontonar un poco de paja en un rincón de una cueva, una choza o en el hueco del tronco de un árbol. Más adelante, la paja se introdujo en una bolsa de piel con la intención de realizar el primer colchón.
Las peculiaridades en el uso de la cama, en cada región y periodo histórico, son los reflejos particulares de la pluralidad cultural en los cinco continentes. Por lo general, las civilizaciones antiguas diferenciaron entre varios tipos de cama. Las había para dormir, para comer, o para velar a los difuntos.


MAÑANA SERÁ DIOS

Esta yacija, donde se desploma
noche a noche el despojo de mí mismo,
no es cauce para el sueño, sino abismo
al que mi angustia de caer se asoma.
La sábana, que cubre y que no toma
la forma de mi cuerpo, en su mutismo,
sin un pliegue de amor, dice lo mismo
que mi despego, y en el mismo idioma.
...Mañana será Dios, y su porfía
sacudirá, violenta, al mal dormido
con su irrupción de polvo o nuevo día.
Aquí no hay alta noche, y, tras la hora
más oscura de un cielo descendido,
se enciende el sol, de pronto, sin aurora.

Juan José Domenchina

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