Mostrando entradas con la etiqueta con Ñ. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta con Ñ. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de junio de 2010

Ñiquiñaque

Ilustración de Bernardo Diaz Carrizo

1. m. coloq. p. us. Persona o cosa muy despreciable.

Real Academia Española

Esta voz onomatopéyica tiene el encanto de nuestras sonoras y gloriosas palabras con Ñ. Claro exponente de la riqueza y originalidad de nuestro idioma espaÑol… Para celebrar la resistencia a la desaparición de la Ñ, no sólo recuperamos las palabras sino que hasta nos animamos con breves narraciones, como lo hizo Marisol.

"¡No me vengas con niñerías, Iñaqui!" - gruñe la huraña de mi ñaña con la boca llena de ñoquis y ciñendo la frente añade con saña -"No te engañes. Tú sólo eres albañil. ¡Nunca serás escritor; eres muy leño y ñoño!"
Sus palabras me hacen daño. No quiero que haga añicos mi mañana. Y después de dar un puñetazo sobre la mesa, la riño diciendo: "¡Leñe! Y tú eres una ñiquiñaque. Eres como una ñacanina que se complace en darme ñangadas bien ñames". Si bien la callo, siento una ñácara en este alma mía que guarda aún una ñisca de esperanza... Necesito un coñac aunque esté bañado en sudor. De un ñandubay bien ñeque nos observa extrañado un ñacurutú; al guiñarme un ojo, me anima a seguir escribiendo.... mis sueños. Extraído de Marisol


Vocabulario de auxilio
¡leñe!: interjección con que se denota fastidio y molestia. leño: persona con poco talento
ñaña: hermana mayor (Argent. y Chile).
ñiquiñaque: persona despreciable
ñacanina: víbora grande y venenosa
ñangadas: mordiscos (Amér. Central)
ñames: muy grandes (Amér.)
ñácara: llaga (Amér. Central)
ñacurutú: ave nocturna, especie de lechuza. (Amér.)
ñandubay: árbol de madera rojiza (Amér.)
ñeque: fuerte, vigoroso (Amér.)
ñisca: pedacito (Amér.)

martes, 24 de febrero de 2009

Ñoño


(Del lat. nonnus, anciano, preceptor, ayo).

1. adj. Dicho de una cosa: Sosa, de poca sustancia.
2. adj. coloq. Dicho de una persona: Sumamente apocada y de corto ingenio.
3. adj. ant. Caduco, chocho.

Real Academia Española

Otra definición de El País.com

1. Adj. Se dice de la persona ridícula y melindrosa, así como de sus actos, gestos y actitudes.
2. Adj. Puritano, mojigato.
3. Adj. Quejica. Llorón.
4. Adj. Viejo chocho.

Doblemente única, españolísima donde las haya, la palabra ñoño, y con la palabra las ñoñas y los ñoños propiamente dichos, existen de viejo, y a los ñoños, como no podía ser de otra forma, le siguieron las ñoñerías y hasta la ñoñez, en tanto que calidad de lo ñoño. Como tantas otras cosas, el ñoño y lo ñoño nacen por corrupción de una voz latina, fenómeno éste, el de la corrupción de las voces, que debiera ser fuente de tranquilidad general ya que nos dice a la claras que no sólo los funcionarios y políticos se corrompen si no también cosas tan nobles, hermosas y necesarias como las voces y los sonidos que surcan el éter y nos distinguen de los animales. En aquellos tiempos se decía noños, y se decía mal, a los que habían vuelto a la edad de los viejos, como si fuera posible no ya ir a tal edad, que siendo difícil es posible, si no volver de esa edad que hoy denominan tercera y que en los lejanos tiempos a los que hago referencia debía ser la segunda, o incluso la primera, y apurando diría que hasta la única edad ya que antaño los humanos teníamos por costumbre morirnos antes, y morirnos en casa, y no daba tiempo a contar tantas edades. Pienso en ñoño y me vienen a la cabeza ejemplos contemporáneos de lo que hoy día se entiende por ñoño, como por ejemplo El Chavo del Ocho, y aquel lateral zurdo buenísimo, fichado por el equipo del Marino, que también responde al nombre de Ñoño. Sea como fuere, no me reconozco en casi ninguna de las acepciones y sinónimos con los que se supone debiéra comulgar a propósito del ñoño: ni falto de gracia y salero, ni caduco, ni chocho, ni corto de ingenio, ni apocado, ni de actitud llorosa, ni quejumbroso, ni asustadizo… Vale que apocado, vale que un poco tierno, pero de ahí no paso. Me gusta lo ñoño, y no le reconozco tanto exceso como le pintan.
Extraído del blog Escribe o...revienta

domingo, 22 de febrero de 2009

Ñandú

(Del guar. ñandú, avestruz y araña).

1. m. Ave corredora americana, muy veloz, que habita las grandes llanuras, se alimenta de plantas e insectos y anida, como el avestruz, en depresiones del terreno.


Real Academia Española



Esta es una palabra que acercó "Cantares " y posee una triple importancia en su recupero y memoria. Comienza con una letra que peligra en el alfabeto, producto de algunas limitaciones que a menudo tienen los teclados en la era de internet. A su vez la palabra "Ñandú" proviene del idioma guaraní, un lenguaje compartido actualmente por 4 millones de habitantes de variados pueblos y etnias de América del Sur ( suroeste de Brasil, noreste de Argentina, Paraguay, parte de Bolivia y parte de Uruguay), y que tradicionalmente, hasta la conquista y alfabetización jesuítica de la región, fue una lengua "ágrafa" (no tenía escritura ) pero contenía en su expresión oral una estructura gramatical propia. Teniendo en cuenta que algunas fuentes afirman que hacia finales del SXXI aproximadamente unas 3.000 lenguas de las 6.000 que actualmente se hablan, ya no existirán, se hace imprescindible su preservación como patrimonio cultural irrenunciable. Por último, la palabra designa un ave curiosa, que no vuela, dócil, sociable, inteligente y pícara, que si bien no podemos decir que se encuentre en peligro de extinción, siempre es presa de la codicia humana por lo que no debemos distraernos en su protección ya que ha sufrido una reducción importante.

Los ñandúes son las aves más grandes de las Américas. Junto con los avestruces, los casuarios, los emúes, los kivis y otras aves ya extinguidas, pertenecen al grupo de aves
conocido como las rátidas. Como las otras rátidas, los ñandúes no pueden volar. Se han adaptado a una vida terrestre, las piernas teniéndolas bien desarrolladas y fuertes. Hay dos especies de Ñandúes: el ñandú grande que habita las regiones orientales, y el ñandú petiso que se ubica al occidente hacia los Andes y en el sur del continente o Patagonia argentina. En un tiempo no muy lejano, hablamos de menos de 100 años, era muy normal ver al Ñandú Grande en grupos, en ocasiones contando hasta 30 de ellos, por las pampas argentinas. Todavía se ven en los pastos de las estancias junto con el ganado, pero no son tan numerosos como eran antes. Si no se los molestan, se acercan a los lugares habitados, pero en las zonas en que se los caza, se tornan huraños, ariscos, y corren a gran velocidad (hasta 60 km por hora),dando zancadas y extendiendo sus alas hacia atrás, a la vez que extienden una de sus alas para cambiar de dirección con ayuda del viente en esa carrera veloz.
 
El gaucho y el indio los cazaban usando boleadoras (lazos de tres ramales con tres piedras en sus extremos),para lograr detenerlos en esas carreras veloces. Y si se los enlaza, hay que acercarse con precaución para evitar coces que pueden sorprender al cazador. Si anda tranquilo, tiene andar grave y majestuoso, con la cabeza y el cuello enhiestos. Se alimenta de hierbas,granos, semillas, bajando su cabeza y largo cuello. También se alimentan de insectos invertebrados, incluyendo grillos. También otros animalitos que logre atrapar como anfibios, reptiles y pequeños mamíferos. Si en una chacra se cría un ejemplar, se hacen mansos y familiares, y revisan todos los lugares con curiosidad. De polluelo, llegaron a usarlo como alimento. pero la carne del animal adulto no sirve para comer. Un ñandú puede tener entre 1,80 y 2 metros de altura máxima y 35 kilos de peso, lo que nos da una noción de sus dimensiones. Los aborígenes lo cazaban por su carne. Hubo un tiempo cuando también se procuraba en grandes cantidades por sus plumas, las cuales eran utilizadas en los plumeros para sacudir el polvo.

Quizá también te interese

Related Posts with Thumbnails