miércoles, 22 de junio de 2011

Escarceo

Ilustración de Mariana Kalacheva
1. m. Movimiento en la superficie del mar, con pequeñas olas ampolladas que se levantan en los parajes en que hay corrientes.

2. m. Prueba o tentativa antes de iniciar una acción determinada.

3. m. pl. divagación.

4. m. pl. Tanteo, incursión en algún quehacer que no es el acostumbrado.

5. m. pl. Tentativa, intento de hacer algo sin mucha profundidad o dedicación.

6. m. pl. Tornos y vueltas que dan los caballos cuando están fogosos o el jinete los obliga a ello.

~ amoroso.

1. m. Comienzo o iniciación de una relación amorosa.

2. m. Aventura amorosa superficial. U. m. en pl.

Real Academia Española

6 comentarios:

J.Maseda dijo...

siempre que puedo,
le abro un hueco al mar
ya que vivo frente a él
en Asturias.
Siempre lo describí de
muchas formas pero hace
tiempo buscaba una palabra
que acariciase la superficie,
a esos picos de agua,
sin metáforas que rebuscar.
GRACIAS
Un abrazo

BARROS MATOS dijo...

Escarceo es un vocablo que admite varias interpretaciones. En mi no muy lejana y gratamente recordada adolescencia-juventud, usábamos esa palabra al referirnos a las estrategias imaginadas y puesta en práctica para logrear los fines requeridos con la muchacha detrás de la cual marchaban nuestros instintos. El escarceo se dividía en varios pasos. Primero, asegurarnos de que era en verdad la elegida, y no una ilusión del momento. Segundo su edad. Igual o menor a la nuestra, aunque en la temprana juventud, comenzaron a gustarnos algo mayores, con más experiencia, “veteranas”. Y aprobados estos pasos, saber algo de sus gustos en cine, música, sus estudios, y desde ese momento, comenzar las maniobras. Buscar una amiga mutua que nos la presentara, y ¡casualidad! tener los mismos gustos en los anunciados entretenimientos. El escarceo llegaba hasta ahí. Después, el tiempo diría, si congeniaban nuestros temperamentos, el carácter, hasta el momento en que debíamos, inexorablemente, agotados de Tolstoy y Bergman, confesar que adorábamos a Humprey Bogart y las novelas policiales. Muchas veces resultó que ella también, había exagerado sus apetencias cinematográficas y literarias. El Gordo Vilchez realizaba sus escarceos desde su entender científico: especialista en reencarnación y vidas anteriores, estudiaba esas posibilidades en la dama elegida. Un día se enamoró de una reencarnación de Nefertiti, gran reina de la dinastía XVIII de Egipto, Gran Esposa Real de Ajenatón (Akenatón). Cometió un grave error. Se lo dijo. Desde ese momento no quiso saber nada con él, dejó el barrio y comenzó a circular por cabarets y cenáculos sospechosos. Tengo entendido que el tango PERCAL, de Domingo Federico y Homero Expósito, se lo dedicaron a ella. El farmacéutico Moisés Schuartz no quiere contar sus aventuras al respecto por respeto a su mujer, fallecida hace 6 meses. Parece ser que era especialista en escarceos con las clientas de la farmacia, pero esos son rumores maliciosos, según él, de Plinio Ragosti, el farmachista de la otra cuadra. Cuando comenzamos con el tema, en el 4 DE COPAS, Dinastía, Maronini y Mancheritti adujeron importantes compromisos y se retiraron. Se comenta que tiene cada historia!!
BARROS MATOS

BARROS MATOS dijo...

Escarceo es un vocablo que admite varias interpretaciones. En mi no muy lejana y gratamente recordada adolescencia-juventud, usábamos esa palabra al referirnos a las estrategias imaginadas y puesta en práctica para logrear los fines requeridos con la muchacha detrás de la cual marchaban nuestros instintos. El escarceo se dividía en varios pasos. Primero, asegurarnos de que era en verdad la elegida, y no una ilusión del momento. Segundo su edad. Igual o menor a la nuestra, aunque en la temprana juventud, comenzaron a gustarnos algo mayores, con más experiencia, “veteranas”. Y aprobados estos pasos, saber algo de sus gustos en cine, música, sus estudios, y desde ese momento, comenzar las maniobras. Buscar una amiga mutua que nos la presentara, y ¡casualidad! tener los mismos gustos en los anunciados entretenimientos. El escarceo llegaba hasta ahí. Después, el tiempo diría, si congeniaban nuestros temperamentos, el carácter, hasta el momento en que debíamos, inexorablemente, agotados de Tolstoy y Bergman, confesar que adorábamos a Humprey Bogart y las novelas policiales. Muchas veces resultó que ella también, había exagerado sus apetencias cinematográficas y literarias.
BARROS MATOS ---SIGUE

BARROS MATOS dijo...

El Gordo Vilchez realizaba sus escarceos desde su entender científico: especialista en reencarnación y vidas anteriores, estudiaba esas posibilidades en la dama elegida. Un día se enamoró de una reencarnación de Nefertiti, gran reina de la dinastía XVIII de Egipto, Gran Esposa Real de Ajenatón (Akenatón). Cometió un grave error. Se lo dijo. Desde ese momento no quiso saber nada con él, dejó el barrio y comenzó a circular por cabarets y cenáculos sospechosos. Tengo entendido que el tango PERCAL, de Domingo Federico y Homero Expósito, se lo dedicaron a ella. El farmacéutico Moisés Schuartz no quiere contar sus aventuras al respecto por respeto a su mujer, fallecida hace 6 meses. Parece ser que era especialista en escarceos con las clientas de la farmacia, pero esos son rumores maliciosos, según él, de Plinio Ragosti, el farmachista de la otra cuadra. Cuando comenzamos con el tema, en el 4 DE COPAS, Dinastía, Maronini y Mancheritti adujeron importantes compromisos y se retiraron. Se comenta que tiene cada historia!!
BARROS MATOS

Anónimo dijo...

“Analizando en profundidad la palabra ´escarceo´ y el uso que se le ha dado a través del tiempo, debemos necesariamente concluir que estamos en presencia de un símbolo linguístico para ser usado unicamente en dos cuestiones humanas trascendentales: el amor y la guerra. Utilizarla en otros tópicos de la vida humana es, simplemente, desvalorizarla”. Así concluye la conferencia que brindó ante la Real Academia Española quién era sin dudas el más importante lingüista argentino Dardo De Filippi, y que, lamentablemente, falleció en un accidente doméstico: se electrocutó en su casa. Accidente fatal que ocurriera previo a ser designado Miembro de Número de la citada entidad que custodia nuestro idioma. Se ha rescatado este final de su estudio sobre la palabra escarceo expuesto ante la RAE, y se imaginarán que entonces, teniendo solo las conclusiones, uno se aventurá a tratar de sondear las causas por las cuales “escarceo” no debe usarse sino en las temáticas propuestas por De Filippi.
¿Porqué pensaba así De Filippi? Nadie lo sabe y no quedan testigos vivos de su conferencia que lo catapultaría a su –fallido- ingreso a la Academia.
Conjeturo que la palabra que trae la editora adquiere (en el pensamiento de De Filippi) toda su fuerza “de movimiento” en ambas regiones: la guerra y el amor. Partamos de la base que para el lingüista desaparecido trágicamente hay palabras que trasuntan un movimiento especial, que con solo presentarlas se nos produce en nuestro interior una “cosmovisión metafísica del movimiento” (De Filippi, Dardo “El lenguaje en movimiento” Ed. Paidós. Ed. 1953, página 69).
Mezclando deliberadamente el pensamiento que surge del tramo transcripto de la conferencia y la teoría del movimiento de las palabras, conjeturo, repito que “escarceos” es la “palabra clave” para denotar en una sola expresión todo lo que ocurre entre, por ejemplo, un hombre que hace “su jugada” para conquistar a una dama, y por otro lado, los movimientos previos al enfrentamiento final de dos ejércitos: se estudian mediante un “escarceo” previo y luego salen al arte de la guerra. Hombre y mujer también se estudian en el ámbito de otro tipo de arte: las artes amatorias: se miran, se miden, se acercan, se alejan y finalmente, es como la guerra de los ejércitos, según interpreto deliberadamente el pensamiento de De Filippi. En Internet no figura nada de la obra –vasta- de este pensador espectacular.
Funes

Celestacha dijo...

Brillante Funes...es cierto, en el amor y en la guerra, los tanteos previos al encuentro final !. Adoro su agudeza de análisis.
Saludos !

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