sábado, 30 de octubre de 2010

Fulmíneo

(Del lat. fulminĕus).

1. adj. Que participa de las propiedades del rayo.

Real Academia Española

Y en la lengua fulmínea, encarna el Verbo...

El comentario de mi co-editor dio lugar a un par de aclaraciones respecto de esta palabra poco usada, sin dudas.
Hemos escuchado e incorporado en el lenguaje cotidiano la palabra "fúlmine". Pero esta palabra es una construcción que no existe como vocablo en la RAE. La utilización correcta sería usar la palabra fulmíneo.
Por otro lado, la palabra "fulminé" ,con acento en la última sílaba, sí existe como conjugación del pasado del verbo "fulminar", lanzar rayos , dar muerte con un rayo eléctrico. 
"Lo fulminé con la mirada" es un uso correcto.
La imagen representa a los Reyes magos guiados por la estrella de Belén, en tanto señal fulmínea que señalaba el nacimiento de Cristo.

8 comentarios:

Funes dijo...

¿Se quemaba la pizza? ¿llamado urgente del trabajo para hacer horas extras? ¿súbito stress? ¿mera vagancia?
Muy escueto lo suyo, editora...
Tire alguna ayudita sobre "Y en la lengua fulmínea, encarna el Verbo",
por favor.
PD.: no recuerdo haber usado nunca la palabra fulmíneo. Si fúlmine (conozco algunos) pero es otra cosa, creo
Funes

Celestacha dijo...

jajaja, casi llamo al co.editor para salir a la ayuda. Vagancia nunca !! falta de inspiración y cansancio.
Vale la aclaración sobre fúlmine y derivados, que aclararé en el post.
Saludos

Barros Matos dijo...

Pienso que todos los vocablos nacen dirigidos a un fin determinado, y por caminos tangenciales encuentran otros destinatarios. Fulmíneo, desde lanzar rayos eléctricos, pasando por dar muerte con ellos, se divide en senderos que llevan a diferentes acepciones, como desahogar la ira hiriendo a otras personas o acusar y condenar (RAE);
en un documento del 3 de septiembre de este año, la ETA publica su intención de “fulminar” a un dirigente del Partido Nacionalista Vasco (El Periódico de Navarra); el corredor de moto Jorge Lorenzo, según periodistas especializados, puede “fulminar” el record mundial (as.com motociclismo). Un grupo de conocidos artistas españoles, Pilar Bardem, Mónica Cruz, Maribel Verdú, y otros, intentan un movimiento para “fulminar el mítico festejo taurino”. En España es una palabra de uso común, como vemos, sinónimo de eliminar, dar término o poner punto final a algo. Personalmente, no me agrada su uso como instrumento oral de la ira, el rencor, el odio. Lamentablemente, en este aspecto ha ido ganando adeptos en nuestro país, y transformándose en una más que posible pre- violencia física. Nos debemos una campaña para “fulminar” ese concepto en la palabra oral y escrita, y hacer de ellas un instrumento de diálogo, concordia, y alto debate de las ideas.

Celestacha dijo...

Acuerdo Barros con su parecer, a un rayo se lo asocia con su potencialidad para dar muerte o dañar, y no con otras de sus características ( las usadas por mi en el ejemplo ) de potencia, impulso, luz, propósito certero. Todas características que también pueden llegar al alma para vitalizarla.

Y para los fanáticos, nada más disfrutable que un gol fulminante !

vicky dijo...

jajajajaa!"" Buenisiimo me quedo con éstas últimas acepciones!!!... Dije palabras fulminantes con la intención de potenciar, de impulsar e ILUMINAR. ¿De acuerdo??

vicky dijo...

Qué paso con la palabra del día?...Qué se tomo domingo Paranaense!!?? jajaja!! :)

Funes dijo...

Ampliado el post haré algunas –e intentaré, breves- anotaciones.
Una, vinculada al uso poético que el Profesor Augusto Balceda -el más importante filósofo del país con vida- da a palabras tales como “fulminar” sosteniendo su costado proactivo y bello si la misma sirve a la poesía. Es muy discutible su opinión, pero me ejemplifica en este caso con parte de un poema de su autoría dedicado a una novia que tiene el filósofo:
“me ´fulminó´ con su mirada como soles
Y el amor fue para mi cantera eterna
No reparé si trabajaba por las noches
No me importó tampoco que era renga”
Pone este ejemplo Balceda en considerar un acto de amor, a veces, "fulminar con la mirada", aunque reconozco: su cuarteta deja bastante que desear.
Otra anotación: la palabra “fúlmine” es muy usada en Argentina para “fulminar” con ella al tipo que según la creencia del lugar trae mala suerte. El ejemplo mas sabroso es precisamente las aventuras de un personaje -“Fúlmine”tira cómica de Guillermo Divito- que apareció en el diario argentino Clarín desde su primer número. El personaje llevaba la mala suerte con su sola presencia. Otro ejemplo no tan sabroso es el de un ex presidente argentino al cual la gente común lo consideraba “fúlmine”. Cuentan innumerables ejemplos a modo de prueba (ej.: se subió a la lancha de carrera de un motonauta; el deportista corrió al rato en esa lancha, sufrió un terrible accidente y perdió el brazo).
Y finalmente, “en lengua fulmínea encarna el verbo”: la poeta mexicana Silvia Pratt explica que en su libro de poemas “Urdimbre Circular” (Conaculta, Práctica mortal, 2010) pretende canalizar a través de los cuatro elementos (agua; aire; tierra y fuego) el quinto elemento: el verbo, la palabra, entendida esta como “logos” como inteligencia devenida de los otros cuatro elementos. Cuando explica el devenir del “Verbo” ("la palabra" en el sentido apuntado) del fuego, recurre a la expresión que apunta Celestacha: “en lengua fulmínea encarna el verbo”
Es cuanto puedo aportar a esta palabra.
Funes

Funes dijo...

Algunas anotaciones.
Una, vinculada al uso poético que el Profesor Augusto Balceda -el más importante filósofo del país- da a la palabra “fulminar” sosteniendo su costado proactivo y bello si la misma sirve a la poesía. Ejemplifica en este caso con parte de un poema de su autoría dedicado a una novia que dice tener

“me ´fulminó´ con su mirada como soles
Y el amor fue para mi cantera eterna
No reparé si trabajaba por las noches
No me importó tampoco que era renga”

Otra anotación: la palabra “fúlmine” es muy usada en Argentina para “fulminar” con ella al tipo que según la creencia del lugar trae mala suerte. El ejemplo mas sabroso es el personaje “Fúlmine” tira cómica de Guillermo Divito que apareció en el diario argentino Clarín. El personaje llevaba la mala suerte con su sola presencia. Otro ejemplo no tan sabroso es el de un ex presidente argentino al cual la gente común lo consideraba “fúlmine”. Una vez se subió a la lancha de carrera de un motonauta; el deportista corrió al rato, sufrió un terrible accidente y perdió el brazo).
Y finalmente, “en lengua fulmínea encarna el verbo”: la poeta mexicana Silvia Pratt explica que en su libro de poemas “Urdimbre Circular” (Conaculta, Práctica mortal, 2010) pretende canalizar a través de los cuatro elementos (agua; aire; tierra y fuego) el quinto elemento: el verbo, la palabra, pero entendida esta como inteligencia devenida de los otros cuatro elementos. Cuando explica el devenir de la palabra, del fuego, recurre a la expresión que apunta Celestacha: “en lengua fulmínea encarna el verbo”
Es cuanto puedo aportar a esta palabra.
Funes

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