martes, 24 de agosto de 2010

Soponcio

Ilustración de Edward Coley Burne-Jones
(De or. inc.).

1. m. coloq. Desmayo, congoja.

Real Academia Española

En la web Etimologías de Chile suelo encontrar cosas curiosas, como el significado de esta palabra. Vayamos a la primera posible acepción de esta palabra que significa desmayo o gran susto. Posibilidad de certeza, cómo saberlo !! pero díganme Uds. si, de ser cierta esta primera aceción que voy a contarles, no es gráficamente cuanto menos jocoso. Parece ser que su origen se remonta a los antiguos romanos y del latín vulgar. Sopio significaría pene, y dicen las malas lenguas que los romanos dibujaban unas caricaturas las cuales llamaban "sopio" y las caracterizaban con inmensos penes. Al parecer las damas se asustaban y a veces hasta llegaban al desmayo.

No sé porqué pero no me imagino a las romanas horrorizándose por este hecho, y además no se citan fuentes salvo "las malas lenguas", muy poco confiables. 
Vayamos pues a la segunda acepción.
En el Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana de Joan Corominas, dice que soponcio proviene del cruce de dos palabras: sopetón ( golpe brusco ) y arreponcio ( accidente, ataque de un mal ). Sopetón viene del latín subitus=súbito, y arreponcio es una expresión de Salamanca  que viene del latín responsio= respuesta del cuerpo a una causa morbosa.

Ya lo sé, no me lo digan, la segunda acepcion está documentada y podría ser más verosímil, pero Uds. no sucumben a la fantasía de que fuera cierta la primera versión ?

10 comentarios:

Viejex dijo...

Será la influencia de las cosas que se cuentan de las orgías romanas, de damas como Agripinila, Livila, o la tremenda Mesalina, pwero no puedo imaginar a las romanas muy pacatas que digamos. Es más, si se desmayaban no sería de la impresión sino de...no me haga decir lo que no quiero.

Funes dijo...

Qué tema Celeste… qué tema! Soponcio. Cuando nuestra editora plantea las dos posibilidades sobre el origen de la palabra, no dudé un instante: “papeles de oriente” la librería de libros viejos de Acevedo, la más importante de Argentina, me esperaba para develar el misterio. Lo cité para la investigación al profesor A. Balceda, el más importante filósofo argentino inédito, (retirado ferroviario –retiro voluntario-) y obviamente, al viejo Acevedo. Dos sabios. Y adelanto la conclusión, Celeste y amigos del blog: la verdadera acepción es la primera planteada por la editora. No hay tales fantasías sino realidades. ´Soponcio´ es una palabra directamente vinculada al miembro viril en cuanto su origen y sin dudas, responde a los desmayos y angustias que provocaban en las mujeres romanas cierto arte soez y erótico. La segunda posibilidad planteada por Celeste “obedece casi con seguridad –deduce Balceda- a querer torcer el verdadero origen de la palabra soponcio para desdibujar el mismo, darle un uso universal, intención ésta lograda por la iglesia y las escuelas escolásticas que repudiaban toda forma de arte erótico”. Pasemos a la investigación: propone Acevedo analizar los poemas de Cátulo. Allí aparece “sopio” en el sentido de “pennis” o miembro viril, pero dando al mismo un carácter “amenazante” (ver versión en la web: www.imperivm.org), es decir aparece el miembro viril en el poema como una señal de amenaza y desprecio, como para provocar miedo o como símbolo de hostilidad, de fortaleza. Esto nos llevó a otro libro referido al “lenguaje soez en latín” en donde de pronto, encontramos un dibujo del dios Mercurio, en Pompeya con su “sopio” dibujado en forma descomunal y con claro tinte amenazante y amedrentador, cual un arma. (ver en la web www.esacademic.com).
Allí comenzamos a realizar las primeras y contundentes confirmaciones. “Sopio” indudablemente ES el miembro viril, y sin dudas también tanto en las letras como en el arte pictórico, éste falo aparece no como una denominación común del pene, (cualquier miembro viril de cualquier hombre) sino como un órgano fundamental y por su tamaño, amenazante, vigoroso y provocador en grado sumo, incluso, de miedo, de susto y de consternación. (sigue en siguiente post)
Funes

Funes dijo...

(sigue)
Entonces dice Acevedo: “no es para nada delirante ni absurdo sostener la hipótesis de que la palabra sopio puede ser perfectamente el “origen” de soponcio”.
Pero, avanzamos más. Trae a la mesa de trabajo Acevedo una obra única: el famoso (y agotadísimo) Diccionario Universal Latino Español de Manuel de Valbuena, edición de 1865, en donde aparece la definición de SOPIO. Allí se lee TEXTUALMENTE: “ESTAR O QUEDAR ATURDIDO, DESMAYADO, QUEDAR ATOLONDRADO”.
Dice Balceda en la reunión (y transcribo textualmente): “esta clara definición de sopio nos muestra indubitablemente una conjunción de los dos vectores componentes del término estudiado: sopio ES miembro viril y también decimos: sopio ES aturdir, provocar desmayo, atolondrar, amedrentar. Entonces, soponcio sin dudas posibles deviene de sopio. Y su concepto hoy universalizado en el sentido de “desmayo” o “congoja” deriva de, precisamente la situación fáctica de desmayo, atolondramiento, consternación que provocaba a mujeres romanas (y tal vez apunta Acevedo, a hombres envidiosos) el arte erótico referido al sopio, tanto literario como fundamentalmente pictórico. La historia –concluye Balceda- y la involución del idioma hizo que a soponcio se le cercene parte fundamental de su verdadero contenido: se le cercene el motivo causal del atolondramiento, del desmayo, del aturdimiento. Soponcio debería vincular –respetando su génesis- el aturdimiento o desmayo a un miembro viril o falo que por su impronta y sus descomunales proporciones lo provoca”. Tales las palabras una por una pronunciadas por el filósofo profesor Balceda.
Hasta aquí nuestro aporte e investigación. Queda abierto el debate.
Funes

Mariela Torres dijo...

¿Se puede votar?
Entonces voto por la primera acepción, que damas asustadas debe haber existido en todas las épocas, y no asustadas, también.

Besos.

Funes dijo...

Una aclaración, porque me ligué un reto de Balceda. Me dijo el filósofo: "che, Funes, aprendé de una vez a redactar, viejo! Si lees el primer post, cuando critico la segunda acepción que ofrece Celeste parece que la critico a ella como que es la editora quien quiere "torcer el verdadero origen de la palabra ´soponcio´ Y no es así. Le pido que lo aclare porque me quise referir a que la distorsión del verdadero significado de ´soponcio´ (primera acepción que ofrece Celeste) fue distorsionado por las escuelas conservadoras y la iglesia católica, no por la editora, che! Aclare por favor!"
Cumplo con Balceda en aclarar esto Celeste por si hubo algún malentendido.
Por lo demás la bibliografía citada es toda comprobable.
Grcias!
Funes

Celestacha dijo...

Estimado Co-editor, tuve que releer para ver a qué se podría estar refiriendo...puede quedarse bien tranquilo que en absoluto existió malentendido y menos aún ofensa de algún tipo. Aclarado esto, paso a valorar el increíble aporte investigativo. Reconozco que en parte me siento en falta por no profundizar debidamente como correspondería en un blog serio, pero para eso "una tiene un co-editor", o no??. Tuvo un efecto de regocijo enterarme que la primera acepción es la correcta. Y parece bastante coherente pensar que la Iglesia haya borrado el orígen "fálico" de la palabra.
Mis repentinas ausencias se debe, a veces, al exceso de estudio. Cuando rindo exámenes no puedo cumplir correctamente con la edición.
Mis saludos. Celeste

Funes dijo...

Funes co-editor?????? Ja!
Ahora tengo el pretexto perfecto: cuando en mi casa me digan "che, Funes, dejá de andar vagueando y buscá un trabajo" les responderé "ya tengo trabajo... co editor!"
Está estudiando usted Celeste? Le deseo buenos exámenes!
Funes

Celestacha dijo...

Los exámenes fueron exitosos. En cuanto a la co.edición...no era que buscaba trabajo ???? pues ya lo tiene. Ahora, buscar un sueldo es otra cosa muy distinta. Saludos !

NoeliaA dijo...

Ahh, me encantó, jaja, usé está palabra en un cuento hace tiempo atrás, claro, con la acepción de desmayo, e incluso de somnolencia. Yo la he visto usada con el verbo vivir al lado, de esta forma: "vivir en un soponcio" Y entiendo por eso que debe ser algo como vivir licenciosamente, medio a la desidia, medio fumando opio o durmiendo todo el día, jajaja
Pero no suena graciosa? A mí me lo parece. En mi cuento uno de los personajes acusa al otro de "vivir en un soponcio"
Pero es curiosisima esa primera acercación al origen del término, de las damas afectadísimas por ver el dibujo de un pene!

Celestacha dijo...

Hola Noelia, así que escribís ??? no te animarías a mandarnos alguno de los cuentos ?' en las pestañas de arriba del blog hay un apartado que se llama De todos y del adentro, donde la idea es postear escritos de todos nosotros. Saludos !

Quizá también te interese

Related Posts with Thumbnails