domingo, 22 de marzo de 2015

Serendipia

Ilustración de Aka Lousie
La palabra serendipia proviene del inglés, serendipity, que deriva del vocablo árabe Serendib o Sarandib, es un nombre persa del país fabuloso árabe de la historia de Simbad, Las mil y una noches. También Serendip es el nombre árabe de la antigua isla llamada Ceilán, la actual Sri Lanka desde 1972. Existe una antigua fábula persa del siglo XVIII, con el título de Los tres príncipes de Serendip, en la que se cuentan las aventuras de tres príncipes, dotados del extraño don de descubrir accidentalmente soluciones a sus problemas. En 1754, el escritor inglés Sir Horace Walpole (1717-1797), recogió este término de ese libro y habló de la riqueza expresiva del serendipity en una carta a Horace Mann.

Por tanto, la serendipia es un descubrimiento o un hallazgo por accidente, por casualidad, inesperado y afortunado, de cosas que no se están buscando ni investigando, ni se preguntaba por ellas y que son la solución para otro problema que se tenía. No es una palabra muy utilizada en español pero algunos de los sinónimos de serendipia son chiripa, carambola (términos coloquiales), suerte. "Tener suerte", "de chiripa" o "por casualidad" es encontrar algo o encontrarse con alguien de forma fortuita, por ejemplo.

Acontecen serendipias normalmente en la ciencia, cuando se descubren cosas sin investigar sobre ello, por casualidad; en la literatura, cuando alguien escribe sobre algo que imagina que posteriormente va a existir y luego se demuestra que existe tal como se lo imaginó; e incluso se puede llamar serendipia cuando encontramos algo en Internet interesante sin haberlo buscado.

También cuando un investigador, después de haber investigado mucho sobre algo sin obtener resultados, a causa de un accidente fortuito o incluso una revelación consigue finalmente su objetivo, se habla de pseudoserendipia.
Ejemplos curiosos de serendipia:
Arquímedes se introdujo en una bañera y observó cómo su cuerpo desplazaba una masa de agua equivalente al volumen sumergido. Así descubrió el principio de Arquímedes y salió desnudo a la calle gritando: ¡Eureka!

Dicen que Cristóbal Colón descubrió América en 1492 buscando las Indias, y cuando llegó a América creía que eran las Indias, por eso llamó a los nativos, indios o indígenas.

Morgan Robertson escribió un libro en 1898 llamado Futility or The Wreck of the Titan donde narra el naufragio de un transatlántico llamado Titán, y 14 años después el Titanic sufre un naufragio con muchas coincidencias asombrosas.

Para mi sorpresa, esta palabra no se encuentra catalogada en el Diccionario de la Real Academia EspañolaSu significado general fue extraído de la página Significados.

5 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Entonces entrarían los personajes torpes de las parodias de espionaje, policiales, a los cuales le salen las cosas a pesar de sus torpezas. Tienen descubrimientos que les llegan por casualidad.

Luis Ángel Cardoza Rojas dijo...

Me alegro que hayas vuelto con más palabras para el arca. :)

Sandra Zaragoza dijo...

¡Gracias Celeste! Me siento feliz de participar leyendo este precioso lugar. Un regalo, una bendición y no de carambola sino gracias a vos, ja. Soy Sandra Zaragoza. Besos :)

lecturina si dijo...

Hola Celestacha no sabía que no estaba admitida por la RAE, me gusta mucho la palabra aunque es cierto que casi nunca la utilizo, empleo más chiripa o suerte, pero parece que serendipia es más refinado y que encierra más misterios, gracias por esta entrada tan interesante, instructiva y completa.

vivi copello dijo...

Y todo fue asi, una serenfipia

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