(Del lat. litanīa, y este del gr. λιτανεία).
1. f. Rel. Oración cristiana que se hace invocando a Jesucristo, a la Virgen o a los Santos como mediadores, en una enumeración ordenada.
2. f. Rel. Procesión que se hace regularmente por una rogativa cantando las letanías.
3. f. coloq. Lista, retahíla, enumeración seguida de muchos nombres, locuciones o frases.
4. f. coloq. Insistencia larga y reiterada.
No vengas con esa letanía.
Real Academia Española
Etimológicamente, esta palabra deriva del griego litaneia, que significa oración, súplica. Por eso, en su primer acepción, la letanía alude a una forma de oración, con una estructura definida, en forma de una serie de peticiones que se cantan o recitan. Se pueden hacer en comunidad, con un lider y un grupo recitando oraciones determinadas.
En lenguaje popular, alude a una explicación o enumeración tediosa.
LETANÍA DE NUESTRO SEÑOR DON QUIJOTE
Rey de los hidalgos, señor de los tristes,
que de fuerza alientas y de ensueños vistes,
coronado de áureo yelmo de ilusión;
que nadie ha podido vencer todavía,
por la adarga al brazo, toda fantasía,
y la lanza en ristre, toda corazón.
Noble peregrino de los peregrinos,
que santificaste todos los caminos
con el paso augusto de tu heroicidad,
contra las certezas, contra las conciencias
y contra las leyes y contra las ciencias,
contra la mentira, contra la verdad...
..........
De tantas tristezas, de dolores tantos
de los superhombres de Nietzsche, de cantos
áfonos, recetas que firma un doctor,
de las epidemias, de horribles blasfemias
de las Academias,
¡líbranos, Señor!
De rudos malsines,
falsos paladines,
y espíritus finos y blandos y ruines,
del hampa que sacia
su canallocracia
con burlar la gloria, la vida, el honor,
del puñal con gracia,
¡líbranos, Señor!
Rubén Darío / Fragmentos